La madrugada de este jueves se transformó en una pesadilla para la localidad de Tomas Young, en Santiago del Estero. Alrededor de las 2 de la mañana, los vecinos se encontraron con una escena desgarradora: un nene de apenas 6 años deambulaba solo por las calles, llorando desconsoladamente y en estado de shock. Cuando lograron contenerlo, el pequeño pronunció una frase que paralizó a todos: «Mi tío está muerto al costado de la ruta en el campo».
El chico, impulsado por el instinto de buscar ayuda, había caminado más de cinco kilómetros en la oscuridad para alertar sobre la tragedia que acababa de presenciar.
El hallazgo en la Ruta 13
Tras el aviso, el personal policial se desplazó hacia la zona rural señalada por el menor, sobre la Ruta Provincial 13, en el tramo que une Tomas Young con Bandera. Allí, los efectivos confirmaron el peor final: a la vera del camino yacía el cuerpo de Exequiel «Dera» Fernández (34).
La víctima presentaba un disparo de escopeta en el rostro. Según los primeros informes policiales, el hombre estaba sobre el pasto junto a una gran mancha de sangre. En el lugar también se encontró su motocicleta Corven 150cc, una mochila y el arma larga.
La principal hipótesis: un accidente de caza
Según el relato entrecortado del niño, ambos habían salido de madrugada hacia la zona de «Los Bañados» con la intención de cazar patos. Si bien la fiscal de turno, Alejandra Sobrero, no descarta ninguna hipótesis, la principal línea de investigación sugiere que se trató de un trágico accidente con la propia arma mientras se desplazaban o manipulaban la escopeta.
Personal de la División Criminalística de Añatuya trabajó en el lugar realizando las pericias correspondientes, mientras que el cuerpo fue trasladado a la morgue judicial para la autopsia, que será determinante para esclarecer las circunstancias del disparo.
Dolor por la partida de «Dera»
La noticia golpeó con fuerza a los vecinos y al ambiente del fútbol amateur de la zona. Exequiel era un activo integrante del club Veteranos Unidos de Los Juríes, donde lo recordaron como un joven alegre y un compañero ejemplar.
«Tu sonrisa en la cancha y tu amistad sincera permanecerán en la memoria de quienes te conocimos», expresaron sus amigos en redes sociales, donde las fotos de «Dera» con la camiseta aurinegra se multiplicaron como muestra de afecto. Mientras la comunidad despide a un deportista querido, la preocupación se centra ahora en la contención del pequeño de 6 años, único testigo de una noche que nunca podrá olvidar.




