A diferencia de Navidades anteriores marcadas por guardias colapsadas, accidentes viales graves y múltiples quemaduras por pirotecnia, este año el sistema de salud pública de Tucumán atravesó Nochebuena y Navidad con un impacto sanitario menor, según los primeros balances oficiales de los principales hospitales de la provincia.
En el Hospital Padilla, tradicionalmente uno de los efectores más exigidos durante las fiestas, se registró un cambio en el perfil de las atenciones, con un predominio de consultas clínicas por sobre la accidentología, un dato que marca un quiebre respecto a años previos.
“El 24 de diciembre casi el 70% de los casos fueron clínicos y solo el 30% correspondieron a accidentes, cuando históricamente la proporción era inversa”, explicó el director del hospital, Mario Sardón Traverso. En esa jornada se contabilizaron tres casos vinculados al uso de pirotecnia, una cifra inferior a la de años anteriores.
El contraste fue aún más marcado durante la noche del 25. “Tuvimos una disminución significativa de los siniestros viales, con apenas un 6% del total de atenciones y 14 pacientes asistidos. Aunque el informe final se conocerá en los próximos días, ya podemos afirmar que hubo menos accidentados que en Nochebuena, algo que no era habitual en otras Navidades”, señaló el directivo.
Desde la conducción del hospital atribuyeron esta mejora a las campañas de prevención, los controles y una mayor conciencia social, que permitieron aliviar la presión sobre las guardias en fechas históricamente críticas.
Un año exigente, pero con avances
Sardón Traverso también realizó un balance del primer año de gestión, en la antesala del 143° aniversario del Hospital Padilla, que se cumplirá el 1 de enero. “Todos los años hay imprevistos, pero se avanzó mucho en regularizar recursos humanos, mejorar la estructura y reforzar el equipamiento. Fue un año complejo, pero productivo”, sostuvo.
Hospital de Niños: menos quemaduras y menos motos
El Hospital del Niño Jesús confirmó una tendencia similar. Si bien la guardia funcionó reforzada, el número de casos graves fue menor al de otros años.
“El 24 atendimos 223 pacientes en 24 horas, de los cuales 11 fueron por quemaduras por pirotecnia. En su mayoría fueron lesiones leves y solo un niño requirió internación, con buena evolución”, informó la directora Inés Gramajo.
La médica subrayó que, en comparación con Navidades anteriores, se registraron menos lesiones por pirotecnia y menos accidentes de moto, dos de las principales causas de internación pediátrica durante las fiestas.
“El trabajo de concientización es clave. La pirotecnia no solo provoca quemaduras, también genera un fuerte impacto en niños con autismo y en las mascotas”, recordó. Sobre los siniestros viales, agregó: “La moto es un medio de transporte habitual, pero las consecuencias para los niños pueden ser gravísimas. El uso del casco y el respeto por las normas salva vidas”.
El balance preliminar deja una señal clara: aunque el sistema de salud estuvo en alerta máxima, la Navidad 2025 fue menos violenta que en años anteriores, una diferencia que los profesionales atribuyen a la prevención y a un mayor compromiso social.




