Nahir Galarza denunció, a través de personas de su entorno, la proliferación de perfiles falsos en redes sociales que utilizan su nombre e imagen, muchos de ellos con fotografías editadas o generadas mediante inteligencia artificial. La joven, condenada a prisión perpetua por el homicidio de Fernando Pastorizzo y alojada en la Unidad Penal N°6 de Paraná, pidió expresamente que no se transfiera dinero a ningún alias que la vincule.
La advertencia surgió luego de la viralización de una imagen falsa en la que se la ve con un iPhone. En la publicación, que simulaba ser real, se aseguraba que Galarza había adquirido el teléfono gracias a aportes económicos de seguidores. “Gracias por el esfuerzo”, decía el mensaje. Sin embargo, fuentes cercanas fueron contundentes: “Es mentira. Ella no pide ni nunca pedirá dinero. Tampoco realiza colectas ni autoriza a nadie a hacerlo en su nombre”.
Desde su detención en 2017, el perfil real de Galarza en Facebook comenzó a recibir tanto mensajes de repudio como de apoyo. En paralelo, se multiplicaron cuentas apócrifas, fanpages y perfiles creados con inteligencia artificial. En muchos de ellos se la muestra en poses provocativas, leyendo libros o acompañada de frases reflexivas, e incluso se invita a mantener vínculos sentimentales con ella.
Algunas cuentas llegan a incluir mensajes como: “Si van a querer algo conmigo, quiero que sea en libertad y afuera”. Otras utilizan fotografías reales, pero antiguas, tomadas hace más de siete años.
Con el objetivo de frenar esta situación y denunciar las cuentas falsas, Galarza intentó crear un perfil verificado a través del celular de su madre, Yamila Kroh. Según explicó su entorno, este fenómeno también estuvo vinculado al pedido de contar con un teléfono propio dentro del penal, solicitud que fue rechazada por la Justicia en septiembre del año pasado. En la cárcel entrerriana, las internas no tienen celulares personales y sólo utilizan un dispositivo común en horarios restringidos.
La última vez que Galarza tuvo actividad en redes sociales fue en septiembre de 2019, cuando publicó imágenes desde su celda. Tras una investigación interna, se comprobó que las fotos habían sido tomadas con un teléfono compartido. La joven reconoció la infracción y desde entonces no volvió a tener presencia digital.
Su presente en la cárcel
Nahir Galarza cumple prisión perpetua desde 2018 por homicidio calificado por el vínculo y se encuentra alojada en un pabellón junto a otras seis internas. Solo comparte espacios comunes con el resto de la población carcelaria durante el horario de patio.
Personas cercanas señalaron que los primeros años de encierro fueron difíciles, aunque con el tiempo logró adaptarse. En el último año obtuvo el título de operadora preventiva en Salud Mental, como parte de su formación en Psicología Social, carrera que espera finalizar. También participa en talleres de yoga y meditación y da clases de gimnasia tras recibirse de personal trainer.
En el plano judicial, no hubo avances recientes en su causa. Insistirá en la revisión de la figura legal aplicada en su condena y, a largo plazo, aspira a acceder a salidas transitorias por buen comportamiento, un beneficio que podría solicitar recién dentro de una década.




