La ciudad de Concepción fue escenario de un episodio de violencia de género que no terminó en tragedia de milagro. Una mujer de 54 años logró salvar su vida gracias a un acto de audacia y coraje excepcional: mediante una maniobra de distracción, consiguió desarmar a su pareja, quien la mantenía encañonada dentro de un vehículo, y escapó a toda velocidad para pedir auxilio en un comercio cercano. El agresor, que amenazaba con iniciar un raid de muerte, se dio a la fuga tras verse burlado por su propia víctima.
Una tensa negociación por la vida
El calvario comenzó el domingo por la mañana en el interior de una camioneta. Lo que inició como una discusión escaló rápidamente cuando el hombre extrajo una pistola 9 milímetros y, en un estado de total alteración, amenazó con asesinar a la mujer para luego suicidarse. En ese momento crítico, la víctima apeló a la astucia para sobrevivir: logró calmar al atacante fingiendo una reconciliación y lo convenció de bajar del vehículo para caminar por una plaza de la zona, ganando tiempo mientras esperaba el momento justo para actuar.
El escape y el refugio en un supermercado
La oportunidad llegó cuando regresaban al rodado. En un descuido del acusado, la mujer se abalanzó sobre el arma, logró arrebatársela y salió corriendo desesperada. Su carrera terminó en un supermercado ubicado en la esquina de San Martín y Yapuyú, donde ingresó clamando por ayuda ante la mirada atónita de empleados y clientes. Allí fue contenida mientras el personal del local llamaba al Sistema de Emergencias 911, lo que provocó que el violento se escapara del lugar al verse descubierto.
Intervención policial y judicial
Efectivos de la División Patrulla Motorizada llegaron rápidamente al comercio y resguardaron a la mujer, quien hizo entrega de la pistola. Tras revisar el armamento, los uniformados comprobaron que la pistola estaba operativa, con el cargador lleno de municiones y lista para ser disparada. La víctima fue trasladada a la Comisaría de Concepción para radicar la denuncia, mientras que la Fiscalía de Integridad Sexual y de Género ordenó el secuestro inmediato del arma y dispuso una consigna policial permanente en el domicilio de la mujer ante el peligro de que el agresor intente regresar.




