Javier Mile, sostuvo que Estados Unidos “liberó” a Venezuela e indicó que el Gobierno está dispuesto a brindar “el apoyo que requieran” a las acciones internacionales contra el régimen de Nicolás Maduro. El mandatario abordó temas de política regional, economía, relaciones exteriores y el futuro de las reformas en el país, en un extenso diálogo con el periodista Andrés Oppenheimer en CNN en Español.
La situación en Venezuela dominó la primera parte de la conversación. Milei calificó al gobierno de Nicolás Maduro como una dictadura “narcoterrorista” y lo comparó con el castrismo de los años 70, señalando que el socialismo del siglo XXI busca instalarse desde la vía democrática, pero termina generando regímenes totalitarios. Según el mandatario argentino, el régimen venezolano ha perdido legitimidad al desconocer los resultados electorales y mantenerse en el poder gracias al respaldo de las Fuerzas Armadas.
Consultado sobre la posibilidad de apoyar una acción militar en el país caribeño, Milei respondió: “Absolutamente. No lo llamaría invasión, lo llamaría liberación”. El presidente argentino insistió en que el régimen de Maduro está vinculado al narcotráfico y que ha desplegado espías y actos subversivos en la región para desestabilizar gobiernos contrarios a su ideología.

El mandatario fue enfático al manifestar: “Estoy dispuesto a dar la batalla por la libertad en todo el mundo”. Cuando Oppenheimer le preguntó por el tipo de apoyo que podría ofrecer Argentina ante una eventual operación internacional, Milei respondió: “El que me requieran”, y aclaró que hasta el momento no ha recibido pedido formal alguno, pero que evaluará las opciones si se presentan.
La discusión también abordó los temores de que una intervención estadounidense pueda alimentar el discurso antiimperialista en América Latina. Milei desestimó ese argumento y reiteró que lo importante es la naturaleza ilegítima y represiva del régimen venezolano.
Respecto a los intentos diplomáticos para resolver la crisis, el presidente argentino mostró escepticismo frente a la posición de países como Brasil, que abogan por una salida negociada. “La solución de los aliados del socialismo del siglo XXI es que no paguen los costos por las aberraciones que hicieron”, remarcó.




