La oposición reunió quórum en el Senado y avanzó con los proyectos de financiamiento para el Hospital Garrahan y las universidades públicas. Kirchneristas, radicales y fuerzas provinciales impulsaron la sesión, que incluyó también la derogación de decretos delegados firmados por Javier Milei.
El Gobierno respondió con dureza. Guillermo Francos, jefe de Gabinete, confirmó que vetarán cualquier ley que comprometa el superávit fiscal. “Todo lo que podamos vetar, lo vetaremos”, afirmó.

La Oficina de Presupuesto del Congreso estimó que el proyecto de emergencia pediátrica implicaría un gasto anual de $133.433 millones. La iniciativa busca recomponer salarios y garantizar el funcionamiento del Garrahan.
En paralelo, el proyecto universitario exige actualizar partidas y sueldos docentes según la inflación. La sesión se convirtió en un acto de resistencia legislativa frente al ajuste libertario.
El oficialismo intentó frenar el debate, pero no logró bloquear el tratamiento sobre tablas. La pulseada política continúa y el veto presidencial podría abrir una nueva etapa de conflicto institucional.