Más de 30 trabajadores rurales tucumanos atraviesan una situación desesperante en la provincia de Río Negro, luego de haber sido víctimas de una presunta estafa laboral. El grupo, integrado por cosecheros oriundos de la ciudad de Monteros, denunció que fue trasladado a una chacra con promesas de trabajo que nunca se cumplieron y que, una vez en el lugar, fueron abandonados por la patronal, sin alimentos, sin cobrar y en condiciones de alojamiento precarias.
La grave situación salió a la luz en las últimas horas a través de un video difundido en redes sociales, donde los propios trabajadores relataron el calvario que atraviesan desde hace varios días. “Nos trajeron con la promesa de trabajo y cuando llegamos no había nada. El patrón desapareció y nadie se hace cargo”, expresó uno de los cosecheros.
“Vinimos a trabajar, no a pasar hambre”
Según relataron, el grupo viajó desde Tucumán con la expectativa de realizar tareas de cosecha y percibir un salario previamente acordado. Sin embargo, al arribar a la chacra se encontraron con un escenario completamente distinto. “Vinimos a trabajar, no a pasar hambre. Nos engañaron”, afirmó otro de los trabajadores afectados.
La situación se volvió crítica en las últimas horas, ya que aseguran llevar varios días sin poder alimentarse. “Hace tres días que no tenemos qué comer. Nadie vuelve, nadie responde”, denunciaron.
Condiciones inhumanas y trabajadores accidentados
Además del abandono económico, los cosecheros denunciaron graves falencias en las condiciones de alojamiento. “Las piezas están en muy mal estado y los baños no se pueden usar. Dormimos como podemos”, relató uno de los voceros del grupo.
El conflicto se agrava aún más por la presencia de al menos dos trabajadores accidentados, quienes —según denuncian— no reciben atención médica adecuada. “Tenemos compañeros lastimados y nadie vino a verlos. Uno anda con muletas y no hay condiciones para que se recupere”, señalaron.
Familias sin recursos en Tucumán
La falta de pago no solo afecta a quienes se encuentran varados en Río Negro, sino también a sus familias en Tucumán. “Allá nuestras familias están pidiendo comida. Nosotros no cobramos nada y no tenemos cómo mandarles”, sostuvo uno de los trabajadores, visiblemente angustiado.
Pedido urgente de intervención
Ante el abandono total, los trabajadores realizaron un pedido desesperado de ayuda a los gremios rurales y a las autoridades competentes, tanto provinciales como nacionales. “Necesitamos que alguien se acerque y nos ayude. No podemos seguir así”, reclamaron.
Mientras tanto, los más de 30 trabajadores continúan varados en la chacra, a la espera de una solución inmediata que garantice asistencia, el pago de lo prometido o, en su defecto, el regreso seguro a Tucumán.
El caso vuelve a poner en agenda la vulnerabilidad de los trabajadores golondrina y la necesidad de controles más estrictos para evitar este tipo de situaciones de abuso y estafa laboral.



