La empresaria y bailarina Marixa Balli lanzó duras críticas contra el ministro de Economía, Luis Caputo, tras sus recientes declaraciones sobre el costo de la indumentaria en el país. El funcionario había afirmado que «nunca compró ropa en Argentina porque era un robo», lo que desató la furia de la panelista, quien recientemente debió cerrar su histórico local en el barrio de Flores.
«Sos ministro y trabajás en la política argentina, no podés decir eso», arremetió Balli. La artista calificó de «ofensiva» la postura de Caputo, señalando la desconexión entre los funcionarios que pueden viajar al exterior y el ciudadano común que apenas puede pagar el boleto de colectivo.
El reclamo por la presión impositiva
Balli, dueña de la marca Xurama, utilizó su experiencia personal como comerciante para exigir medidas concretas para el sector. Según explicó, la carga tributaria hace imposible sostener las estructuras de las pequeñas y medianas empresas.
«Bajen los impuestos y todo va a ser más normal. Tienes que pagar cargas sociales, 35% de Ganancias, ARBA y mucho más», detalló. La empresaria pidió que el Gobierno colabore con las Pymes y no solo con las grandes corporaciones, recordando que «este país se sostiene con los trabajadores».
Crisis en Xurama: cierre y cambio de rubro
La situación de la industria textil golpeó de lleno la economía de la artista. Marixa confirmó que el 2025 fue el peor año de su trayectoria comercial desde 2005. Debido a la caída estrepitosa del consumo, tomó decisiones drásticas:
- Cierre del local principal: Clausuró su local emblemático en Flores.
- Liquidación total: Mantiene un espacio reducido en Avenida Rivadavia para vender el stock remanente.
- Cambio de rubro: Adelantó que abandonará el sector textil para iniciar un nuevo proyecto ante la imposibilidad de sostener los costos actuales.
Duras críticas a la gestión de Milei
La panelista no solo apuntó contra Caputo, sino que también cuestionó la actitud del presidente Javier Milei. Balli criticó su exposición mediática en espectáculos teatrales mientras el país enfrenta crisis graves. «Nos estamos incendiando y la gente pierde sus casas; un poco de respeto a la bandera», lanzó en referencia a los incendios en la Patagonia y la situación social. Aunque se definió como apolítica, remarcó que un buen gobierno se mide por la felicidad de su gente, algo que hoy ve muy lejano.




