Nicolás Maduro fue ingresado este sábado al centro de detención de Brooklyn, una cárcel federal de máxima seguridad ubicada en Nueva York, luego de llegar bajo fuerte custodia desde Guantánamo. El mandatario venezolano enfrenta cargos por conspiración narcoterrorista ante la Justicia de Estados Unidos.
El traslado se concretó a las 21 horas de Argentina, cuando Maduro arribó a la prisión situada en el distrito de Brooklyn, acompañado por agentes federales. Viajó junto a su esposa, Cilia Flores, en un Boeing 757 del Departamento de Justicia estadounidense.
La pareja había sido trasladada previamente desde Guantánamo, Cuba, hasta la base aérea Stewart, en Nueva York. Desde allí fueron llevados al penal federal para quedar a disposición de los tribunales.
Qué es el centro de detención de Brooklyn
El centro de detención de Brooklyn es una de las prisiones federales más estrictas de Estados Unidos. Fue construido en la década de 1990 para aliviar el hacinamiento en otras cárceles de Nueva York y hoy alberga a unos 1.600 detenidos.
Sin embargo, su fama no está ligada solo a su tamaño. Según medios internacionales, los reclusos lo apodan “el infierno en la tierra” por sus condiciones de encierro y su régimen de máxima seguridad.
Además, aloja a presos considerados de alto perfil criminal, tanto por delitos federales como por vínculos con el narcotráfico y el crimen organizado.

Quiénes comparten prisión con Maduro
En el centro de detención de Brooklyn también están recluidos algunos de los criminales más notorios del continente. Entre ellos figura Ismael “El Mayo” Zambada, cofundador del Cártel de Sinaloa.
También cumple condena allí Rafael Caro Quintero, exjefe del Cártel de Guadalajara, vinculado a múltiples causas por narcotráfico y homicidios.
Por otro lado, se encuentra detenido Luigi Mangione, el joven acusado de asesinar al director de una empresa de seguros médicos en pleno Manhattan.
Por qué Maduro fue enviado a esa prisión
Las autoridades estadounidenses decidieron alojar a Maduro en el centro de detención de Brooklyn debido a la gravedad de los cargos que enfrenta. La Justicia de Estados Unidos lo acusa de liderar una red de narcoterrorismo vinculada al tráfico internacional de drogas.
Además, el perfil político y la relevancia internacional del caso obligan a mantenerlo en una cárcel con los más altos estándares de seguridad.
Sin embargo, su ingreso a ese penal marca un punto de quiebre histórico: por primera vez un presidente venezolano es recluido en una prisión federal de Estados Unidos mientras espera ser juzgado.




