Tras las intensas lluvias que se registraron en distintos puntos de Tucumán durante los últimos días, el Gobierno provincial aseguró que no se registran daños estructurales en puentes ni riesgos en la red vial primaria, en el marco de los controles y trabajos preventivos que se vienen ejecutando durante la actual gestión.
El ministro de Obras Públicas, Marcelo Nazur, destacó que los equipos técnicos se encuentran desplegados principalmente en el sur de la provincia, donde se realizan tareas de mejora de alcantarillas, canalizaciones y encauzamientos, especialmente en zonas rurales y de llanura como Atahona y Aguilares. Según explicó, la principal dificultad está dada por la saturación del suelo y la gran acumulación de agua en los campos, producto de precipitaciones que en algunos puntos superaron los 160 milímetros.
Desde el Ejecutivo remarcan que, a diferencia de otros períodos, las obras realizadas de manera anticipada permitieron mitigar el impacto del temporal. Localidades históricamente afectadas por inundaciones, como La Madrid, lograron mantener la situación bajo control gracias a intervenciones previas al inicio de la temporada de lluvias.
En materia de infraestructura vial, Nazur aseguró que tanto los puentes como las rutas principales se encuentran en condiciones seguras, resultado de trabajos de encauzamiento aguas arriba y abajo de las estructuras. No obstante, reconoció daños puntuales, como el caso de la ruta provincial 321, donde la crecida del río provocó la erosión de un tramo de unos 200 metros, cuya reconstrucción demandará varios meses debido a la complejidad de la obra.
También se informó que el dique El Cadillal se mantiene bajo control, con el embalse en cota de espera de crecientes y con erogaciones reguladas para evitar inconvenientes en zonas aguas abajo.
En este contexto, el Gobierno provincial anunció la puesta en marcha del Plan Provincial de Recuperación de Caminos, destinado a reparar la red secundaria y terciaria, la más castigada por el temporal, especialmente en los departamentos del sur.
El escenario actual contrasta con lo ocurrido durante los años de fuertes lluvias entre 2015 y 2016, en el tramo final de la gestión de José Alperovich y los inicios del gobierno de Juan Manzur, cuando al menos 16 puentes sufrieron daños severos, cuatro de ellos con colapsos totales. El caso más recordado fue el derrumbe del puente sobre el río Lules, en la ruta provincial 301, que dejó incomunicadas a amplias zonas del sur tucumano.
Otros cruces quedaron habilitados durante años con pasos provisorios, mientras que algunas estructuras arrastraban problemas estructurales de larga data que se agravaron con los temporales, generando cortes, desvíos y serias complicaciones para la circulación.
Desde la gestión de Osvaldo Jaldo sostienen que la diferencia radica en una política de presencia territorial, planificación previa y respuesta inmediata, aunque reconocen que frente a lluvias de magnitud extraordinaria no existe obra que sea infalible. “Lo importante es estar, anticiparse y dar respuestas concretas”, remarcan desde el área de Obras Públicas.




