El fuerte temporal que se desató durante la tarde y la noche del sábado dejó su huella en el Gran San Miguel de Tucumán y en distintas localidades del interior provincial, donde las intensas precipitaciones provocaron anegamientos, inundaciones y serias complicaciones en la circulación vehicular.
En barrios de San Miguel de Tucumán y su área metropolitana, el volumen de agua caída en pocas horas superó rápidamente la capacidad de drenaje. Varias calles quedaron convertidas en verdaderos ríos, mientras que vecinos reportaron que el nivel del agua llegó a cubrir e incluso superar la altura de las ruedas de los vehículos, reflejando la magnitud del fenómeno climático.
Uno de los episodios más impactantes ocurrió en Alderetes, en la intersección de Güemes y 12 de Octubre. Allí, la fuerte correntada formada por el agua acumulada arrastró varios metros a un automóvil particular, generando momentos de tensión entre los vecinos que presenciaron la escena.
Si bien el hecho no dejó personas heridas, el vehículo sufrió daños materiales. El episodio se convirtió en una postal contundente de la intensidad del temporal y de los problemas de escurrimiento que se repitieron en distintos puntos del Gran Tucumán.
Tras el paso de la tormenta, personal municipal y equipos de Defensa Civil trabajaron en la limpieza de desagües, la remoción de sedimentos y la evaluación de las calles afectadas. En tanto, las autoridades continúan monitoreando las zonas más comprometidas ante la posibilidad de nuevas lluvias.



