Las intensas lluvias registradas durante la noche en Concepción dejaron como saldo calles anegadas, serias dificultades para la circulación y familias afectadas en distintos sectores de la ciudad. Uno de los puntos más comprometidos fue el barrio Alvear, donde el agua avanzó con fuerza y generó preocupación entre los vecinos. Aunque durante la mañana se observó una mejora temporaria del clima, la inestabilidad persiste y no se descartan nuevas precipitaciones.
En la calle 9 de Julio, el desborde de la acequia Los Méndez, que transporta agua del río Chirimayo, provocó inundaciones que durante la madrugada se extendieron hasta cuatro cuadras. Con el paso de las horas, el nivel descendió levemente, aunque en algunos tramos el agua aún alcanza los tobillos, complicando el tránsito peatonal y vehicular.
Vecinos del barrio señalaron que la situación se vio agravada por alteraciones en los desagües naturales de zonas rurales cercanas. Denunciaron que modificaciones en fincas y campos habrían eliminado canales históricos de escurrimiento, lo que obliga al agua a buscar nuevas salidas y termina impactando en áreas urbanas.
Testimonios coincidentes advierten que antiguos canales y pasos de agua, incluso aquellos que cruzaban por debajo de las vías del ferrocarril, fueron cerrados o tapados con el avance de cultivos, construcciones precarias y ocupaciones irregulares. Esta situación habría generado acumulaciones de agua que impiden el drenaje normal y prolongan las inundaciones.
La permanencia del agua provocó daños en viviendas y chacras, y en algunos sectores las pérdidas productivas serían totales. “Antes el agua corría más rápido; ahora queda estancada porque el suelo ya no absorbe”, relataron vecinos, quienes alertaron sobre el deterioro progresivo de la zona cada vez que se repiten estos eventos climáticos.
En cuanto a la asistencia oficial, los habitantes expresaron malestar por la falta de respuestas concretas. Aseguran que hubo recorridas municipales, pero sin un relevamiento efectivo de las necesidades. También se confirmó la evacuación preventiva de personas mayores, niños y vecinos con problemas de salud, algunos de los cuales fueron alojados en dependencias municipales. Mientras tanto, las autoridades mantienen el monitoreo de los ríos Gastona y Chirimayo y recomiendan extremar precauciones ante un pronóstico inestable para las próximas horas.




