El «Granate» lo hizo otra vez. En una noche que quedará grabada a fuego en los libros de historia del fútbol sudamericano, Lanús se plantó en el mítico Maracaná bajo un diluvio bíblico y venció a Flamengo por 3-2, consagrándose campeón de la Recopa Sudamericana. Fue una definición de infarto, con un guion que parecía escrito por el destino, donde la jerarquía del «Mengao» se estrelló contra la fe inquebrantable del equipo de Mauricio Pellegrino.
Una final para el infarto
El partido comenzó con el pie derecho para los de Guidi y Arias. Tras un error grosero de Agustín Rossi, que resbaló en el momento menos oportuno, Rodrigo Castillo no perdonó y abrió el marcador. Lanús saboreaba la gloria, pero Flamengo, herido en su orgullo, sacó a relucir su chapa.
El árbitro cobró dos penales que De Arrascaeta y Jorginho cambiaron por gol, dando vuelta el resultado. Con el 2-1 a favor de los brasileños en los 90 minutos y la serie igualada en el global tras el 1-0 de la ida, el partido se estiró al tiempo suplementario. El miedo a perder se apoderaba de todo, pero Lanús tenía un as bajo la manga.
El suplementario: Corazón y gloria
En los 30 minutos de alargue, la tensión se cortaba con un cuchillo. Cuando el reloj marcaba los 118 minutos, apareció la cabeza salvadora de José Canale para poner el 2-2 que ya empezaba a oler a título. Pero la historia no terminaba ahí.
Con el Flamengo volcado al ataque desesperado por forzar los penales, Lanús lanzó una contra letal en la última jugada. Dylan Aquino se escapó tras ganarle la posición a Pulgar, corrió hacia el arco como si la vida se le fuera en ello, eludió la marca y definió con una frialdad escalofriante ante Rossi. Fue el 3-2 final, el estallido en el banco de suplentes y la confirmación de que Lanús es, por derecho propio, un gigante del continente.
Una vitrina de lujo
Con este triunfo, Lanús suma su cuarto título internacional, consolidándose como un animador constante de las grandes citas:
- Copa Conmebol 1996.
- Copa Sudamericana 2013.
- Copa Sudamericana 2025.
- Recopa Sudamericana 2026.
El equipo de Pellegrino no solo venció al Flamengo; venció al pesimismo y al entorno hostil del Maracaná para grabar el nombre del «Granate» en lo más alto del fútbol sudamericano.




