La Justicia federal homologó el acuerdo conciliatorio entre la Universidad Nacional de Tucumán y Yacimientos Mineros de Agua de Dionisio (YMAD), lo que pone fin a un prolongado conflicto judicial por la distribución de las utilidades provenientes de la actividad minera.
La resolución fue firmada por el juez federal de Catamarca Guillermo Andrés Díaz Martínez, quien avaló el entendimiento alcanzado entre las autoridades de ambas jurisdicciones y le otorgó carácter definitivo al acuerdo.
Un litigio que se extendió por más de una década
El conflicto tuvo su origen en 2008, cuando un convenio firmado durante la gestión del entonces rector Juan Alberto Cerisola modificó el esquema original de distribución de las utilidades de YMAD. Ese acuerdo alteró el reparto establecido por la Ley 14.771 y redujo la participación de la UNT, bajo el argumento de que la Ciudad Universitaria ya se encontraba finalizada.
Ante esa situación, la universidad declaró la nulidad del convenio y presentó una demanda judicial para restablecer el régimen original, que asignaba el 40% de las utilidades a la UNT y el 60% a la provincia de Catamarca.
El acuerdo que puso fin a la disputa
El acuerdo conciliatorio, rubricado el 15 de diciembre y ahora homologado judicialmente, restituye a la UNT el 40% de las utilidades mineras, tal como lo establecía la normativa original. Además, valida el acta interpretativa firmada en 2024 sobre la aplicación del artículo 18 de la Ley 14.771.
Entre los puntos centrales del entendimiento se establece que el crédito destinado a la Ciudad Universitaria se considerará cumplido una vez alcanzados los 135.000 metros cuadrados construidos. A partir de ese momento, las utilidades se repartirán en un 60% para Catamarca, un 20% para la UNT y un 20% para otras universidades nacionales.
Fondos liberados y garantías futuras
El fallo judicial también dispuso la entrega a la UNT de los fondos que permanecían depositados en sede judicial. A su vez, la universidad deberá constituir un fondo de garantía equivalente al 8% de sus utilidades para responder ante eventuales reclamos futuros vinculados a la explotación minera.
El acuerdo contempla, además, modificaciones al acta de Farallón Negro, en el marco de la salida del Estado nacional de la administración de YMAD, formalizada por un Decreto de Necesidad y Urgencia del presidente Javier Milei, que transfirió la gestión operativa a la provincia de Catamarca.
Qué pasará con la Ciudad Universitaria
Con la homologación judicial, el acuerdo adquiere carácter de cosa juzgada, lo que implica el cierre definitivo del conflicto. De este modo, la Universidad Nacional de Tucumán recupera el crédito correspondiente al 40% de las utilidades mineras para el desarrollo de la Ciudad Universitaria.
El próximo paso quedará en manos del Consejo Superior de la UNT, que deberá definir el destino, la localización y el plan de inversión de los fondos recuperados para avanzar con uno de los proyectos de infraestructura más importantes de la casa de estudios.




