Un montañista de nacionalidad rusa falleció este domingo mientras realizaba el ascenso al Cerro Aconcagua, en la provincia de Mendoza. El trágico episodio ocurrió en el sector conocido como El Hombro, a unos 6.800 metros sobre el nivel del mar, uno de los puntos más exigentes del tramo final hacia la cumbre.
La víctima fue identificada como Konstantin Bitiukov, de 55 años. Según informaron autoridades del Parque Provincial Aconcagua, el andinista se desvaneció durante la subida por la ruta normal, lo que activó de inmediato el protocolo de emergencia.
Intentos de reanimación y muerte en altura
Tras el colapso del montañista, un guía del grupo dio aviso al servicio médico del parque. El personal especializado logró llegar rápidamente hasta el lugar y le practicó maniobras de reanimación cardiopulmonar durante aproximadamente 20 minutos, pero no fue posible revertir el cuadro. Finalmente, se constató su fallecimiento en plena montaña.
Las primeras evaluaciones indican que el deceso se habría producido a causa de una descompensación severa vinculada a la altura extrema, aunque las causas exactas serán determinadas por la investigación judicial.
Intervención de la Justicia y recuperación del cuerpo
La fiscal María Luz Maturano fue notificada del hecho y dispuso las actuaciones judiciales correspondientes. Desde el Parque Provincial informaron que la recuperación del cuerpo dependerá de las condiciones meteorológicas, ya que la gran altitud, las bajas temperaturas y la complejidad del terreno dificultan las tareas de rescate.
Una zona marcada por tragedias recientes
El Aconcagua, la montaña más alta de América con casi 7.000 metros de altura, ha sido escenario de varios episodios fatales en los últimos meses. Tiempo atrás, el andinista polaco Arkadiusz Wudarski murió cuando se encontraba a solo 300 metros de la cima, tras sufrir una grave descompensación, pese a recibir asistencia médica remota y múltiples intentos de reanimación.
Las autoridades reiteraron la importancia de respetar los protocolos de aclimatación, los controles médicos y las condiciones climáticas antes de afrontar el tramo final hacia la cumbre, considerado uno de los más peligrosos del ascenso.




