La intendenta de San Miguel de Tucumán, Rossana Chahla, presentó un plan integral de reurbanización para el tradicional barrio El Bajo, con el objetivo de convertirlo en un museo a cielo abierto y un nuevo polo turístico y cultural, inspirado en el modelo que posicionó a La Boca como uno de los principales atractivos de Buenos Aires.
El proyecto busca revertir problemas históricos de la zona, como la inseguridad, la acumulación de residuos, la presencia de edificaciones abandonadas y la escasa iluminación, mediante una intervención urbana de gran escala.
Alcance de las obras y ejes de intervención
Según se informó, el plan contempla acciones en cerca de 30 cuadras, con más de 30 líneas de intervención. Entre los puntos destacados se encuentran la peatonalización de la calle Díaz Vélez, entre Benjamín Aráoz y Charcas, y del pasaje Sargento Gómez, donde se proyecta crear el denominado Paseo de los Inmigrantes.
También se prevé la semipeatonalización de ocho cuadras, incluyendo tramos de las calles 24 de Septiembre, Benjamín Aráoz y el pasaje Charcas. En total, las obras implicarían 885 metros de calles semipeatonales adoquinadas y 280 metros completamente peatonales.
Espacios públicos, ferias y corredor gastronómico
El plan municipal incluye la recuperación de la plaza La Madrid como espacio público central y la reorganización de 152 puestos de venta bajo los hangares de la ex terminal, con un diseño arquitectónico unificado y la restauración de los techos originales.
Ese sector se proyecta como un “Paseo Popular”, con oferta gastronómica y comercial. Además, se prevé la instalación de un bodegón con vista al Parque 9 de Julio, con la intención de consolidar un corredor turístico y gastronómico en la zona.

Veredas, arbolado e iluminación
Entre las obras de infraestructura, el proyecto contempla la reparación de 2.150 metros de veredas, la ampliación de otros 1.920 metros actualmente angostos y la incorporación de nuevo arbolado en distintos sectores estratégicos del barrio.
Asimismo, se anunció la instalación de unas 125 farolas urbanas a lo largo de 1.750 metros, con el objetivo de mejorar la iluminación y reforzar la seguridad, además de la restauración paisajística en áreas hoy degradadas, como la rotonda de Brígido Terán y Bernabé Aráoz.

Edificios históricos y articulación de proyectos
Otro de los puntos salientes es la restauración del edificio de la antigua estación ferroviaria y la recuperación del ex Predio Ferial para usos comerciales, culturales, turísticos y gastronómicos.
Chahla reconoció que existen otras propuestas privadas para la zona, impulsadas por asesores del legislador José Seleme, y consideró positivo articular esfuerzos. Mientras esos proyectos apuntan a una fuerte inversión privada, el plan municipal abarca un territorio más amplio y se presenta como menos oneroso, aunque requiere apoyo provincial.
Un plan ambicioso con apoyo provincial
La intendenta subrayó que el municipio no cuenta con recursos suficientes ni poder de policía para ejecutar la totalidad de las obras, por lo que remarcó la necesidad del respaldo del Gobierno provincial. También destacó su vínculo personal con El Bajo, donde su familia desarrolló actividad comercial durante décadas.
Al cierre de la presentación, Chahla defendió el carácter ambicioso del proyecto y sostuvo que “pensar en grande” permite que, aun con una ejecución parcial, el impacto sea significativo, frente a iniciativas más limitadas que podrían no generar cambios reales.




