Las mediciones privadas de alta frecuencia anticipan que la inflación de diciembre se ubicará en torno al 2,5%, un nivel similar al registrado en noviembre. Los datos surgen de los relevamientos semanales de precios, que mostraron una aceleración en los alimentos durante la última semana del año.
Según el informe más reciente de la consultora LCG, los precios de Alimentos y Bebidas subieron un 0,6% en la cuarta semana de diciembre, luego de haber registrado una baja del 0,3% en la semana previa. Con este comportamiento, la inflación acumulada de las últimas cuatro semanas se desaceleró a 2,3%, aunque el mes cerraría nuevamente cerca del 2,5%.
La carne volvió a liderar los aumentos
El principal factor de presión sobre los precios fue la carne, que explicó el 81% de la inflación mensual del rubro alimentos. En el acumulado de diciembre, los cortes cárnicos registraron un aumento del 6%, muy por encima del promedio general.
También se observaron subas en frutas, con un incremento del 3,5%, y en productos como azúcar, miel y cacao, que avanzaron un 2,5%. En contraste, algunos rubros ayudaron a moderar el índice: aceites, verduras y lácteos mostraron caídas de precios y restaron 0,2 puntos porcentuales a la inflación del mes.
Las proyecciones de las consultoras
Desde Analytica informaron que durante la cuarta semana de diciembre los precios de alimentos y bebidas no alcohólicas subieron un 0,5%. En las semanas previas, los incrementos habían sido más elevados, con registros del 1%, 1,2% y 0,9%, lo que indica una leve desaceleración hacia el cierre del mes.
Esta categoría continúa siendo una de las más sensibles del índice general. En noviembre, según el Indec, Alimentos y Bebidas no alcohólicas aumentó un 2,8%, por encima del promedio general del 2,5%.
En paralelo, el último Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central ubicó la inflación de diciembre en una mediana del 2,1%. Sin embargo, consultoras como LCG, Analytica y EcoGo consideran que el IPC se ubicará nuevamente en torno al 2,5%.
Un dato clave para el nuevo esquema cambiario
El dato oficial de inflación de diciembre será determinante para el nuevo régimen cambiario que comenzará a regir en enero. Las bandas del esquema se ajustarán en función del Índice de Precios al Consumidor y, con el dato de noviembre, ya se confirmó que en enero el ajuste será del 2,47%.
Esto implica que la evolución de los precios de fin de año tendrá un impacto directo sobre la política cambiaria y las expectativas del mercado.
Riesgos para el inicio de 2026
Analistas del mercado advierten que el arranque de 2026 estará condicionado por dos posibles escenarios. En uno, la inflación continúa desacelerándose, lo que permitiría al Banco Central comprar reservas y reducir las tasas de interés. En el otro, una aceleración de los precios obligaría a aplicar una política monetaria más contractiva, con suba de tasas y menor emisión, lo que afectaría la actividad económica.
Además, el Gobierno deberá afrontar vencimientos de deuda por más de 20.500 millones de dólares en 2026, por lo que la disponibilidad de financiamiento será clave para sostener la estabilidad macroeconómica. Una falta de fondeo podría generar presiones sobre el tipo de cambio y reavivar tensiones inflacionarias.




