La Justicia de Tucumán condenó a una concesionaria local y a General Motors Argentina por engañar a un cliente que había suscripto un plan de ahorro automotor.
Sergio Aranda contrató el servicio en 2017 bajo la promesa de cuotas fijas y entrega de un 0km en la quinta cuota, pero nunca recibió el contrato y descubrió que las cuotas aumentaban sin aviso. Además, una pericia caligráfica demostró que falsificaron su firma en catorce documentos.
El juez Pedro Cagna ordenó rescindir el contrato y fijó una indemnización que incluye devolución de lo pagado, daño moral y multa civil. La Cámara Civil y Comercial confirmó el fallo y elevó la sanción: $20 millones para la concesionaria y $5 millones para la automotriz.
Los camaristas destacaron que las empresas violaron el trato digno y el deber de información, y que la falsificación no puede considerarse una simple irregularidad. La sentencia marca un precedente clave en defensa de los consumidores.