La sala de audiencias del Centro Judicial Monteros fue escenario este miércoles de un testimonio que heló la sangre de los presentes. En el reinicio del juicio oral contra seis hermanos de la familia Brandán, acusados por el asesinato de un menor de tres años en el barrio Nueva Baviera, la abuela materna del niño relató los minutos de terror que terminaron en tragedia y el calvario previo que sufría su familia.
La mujer, testigo presencial de la fatal agresión ocurrida en diciembre de 2024, no solo reconstruyó el momento del ataque, sino que desnudó un contexto de violencia sistemática. Según su declaración ante el fiscal Gerardo Salas, los Brandán mantenían un clima de hostilidad permanente, marcado por agresiones previas y situaciones de violencia de género que involucraban a otro miembro del clan contra una de sus hijas.
La ciencia detrás del horror
Tras el testimonio de la abuela, fue el turno de los expertos del Equipo Científico de Investigaciones Fiscales (ECIF). Los peritos en criminalística validaron la evidencia recolectada en la esquina de Chubut y Santiago del Estero, el sitio donde el odio vecinal se transformó en un proyectil mortal.
Los informes científicos fueron contundentes: la piedra arrojada durante la lluvia de proyectiles impactó con tal violencia en el pequeño F.G.N. que le provocó un estallido hepático irreversible. Esta prueba técnica es el pilar de la acusación contra César Luis «Tati» Brandán, para quien el Ministerio Público Fiscal solicita una pena de 20 años de prisión como autor material del golpe mortal.
El destino de los hermanos
El pedido de justicia del MPF no se agota en el autor del piedrazo. Para las cinco hermanas de Brandán, la fiscalía sostiene una acusación como coautoras de tentativa de homicidio y desobediencia judicial, solicitando para ellas una pena de ocho años de cárcel.
El juicio, que mantiene en vilo a todo Famaillá, entrará en su etapa de definiciones en las próximas horas. Se espera que los alegatos finales y la sentencia se dicten hacia el cierre de esta semana, poniendo fin a un proceso que busca dar una respuesta judicial ante un hecho de violencia irracional que le arrebató la vida a un niño de apenas tres años.




