Los mercados internacionales mostraron este jueves un mal desempeño para los activos argentinos. Las acciones que cotizan en Wall Street y los bonos soberanos operaron en baja, reflejando un clima de mayor prudencia entre los inversores.
En ese escenario, el riesgo país volvió a superar los 550 puntos básicos, una señal que encendió alertas en el plano financiero.
El riesgo país en su nivel más alto del último mes
El indicador elaborado por JP Morgan subió nueve unidades y se ubicó en 554 puntos básicos, el nivel más elevado desde el 21 de enero.
La suba se produjo luego de que los bonos argentinos en el exterior registraran caídas que oscilaron entre el 0,2% y el 0,7%, afectando la percepción de riesgo sobre la deuda nacional.
Acciones argentinas en Wall Street, en rojo
Las acciones argentinas que operan en Nueva York también cerraron con mayoría de resultados negativos. Entre las bajas más pronunciadas se destacaron los papeles de Banco Macro, que retrocedieron más del 8%, seguidos por Grupo Supervielle, con una caída cercana al 5,5%.
Según el analista financiero Gustavo Ber, el retroceso responde a un contexto global de mayor cautela, en el que los principales índices de Wall Street finalizaron en terreno negativo, en medio del debate sobre el impacto económico de la inteligencia artificial.
El Merval también cerró en baja
En el plano local, el índice S&P Merval de la Bolsa de Comercio de Buenos Aires acompañó la tendencia y cerró con una caída del 1,6% en pesos y del 2,6% en dólares, medido al tipo de cambio contado con liquidación.
El dólar volvió a subir y marcó máximos
La inestabilidad también se reflejó en el mercado cambiario. El dólar minorista subió $10 y cerró en $1.425 en las pantallas del Banco de la Nación Argentina, alcanzando su valor más alto desde el 10 de febrero.
Las cotizaciones financieras acompañaron la tendencia:
- El dólar MEP avanzó 0,8% y se ubicó en $1.437,58.
- El contado con liquidación subió 0,9% hasta $1.480,02.
Clima de cautela y señales del mercado
De acuerdo con Ber, la reciente mayor liquidez en pesos, impulsada en parte por la última licitación del Tesoro, provocó una baja rápida en los rendimientos de corto plazo. Para los operadores, este comportamiento funciona como una señal de “piso” para el dólar y “techo” para las tasas, en un escenario financiero que continúa mostrando alta volatilidad.




