El gobernador Osvaldo Jaldo marcó una postura tajante frente a los recientes episodios de violencia grupal que sacudieron a las ciudades de Tafí del Valle y Concepción. El mandatario ratificó que su gestión mantiene como prioridad el orden y la paz social, enviando un mensaje directo a quienes protagonizan agresiones en patota: “Esas manadas se van a desarmar”, sentenció.
Jaldo recordó que desde el inicio de su gestión se trazaron lineamientos claros para terminar con la impunidad en la provincia. En ese sentido, destacó que la política de seguridad actual busca garantizar que quienes cometan delitos enfrenten las consecuencias judiciales. «Llegamos para poner orden y garantizar la paz social; la impunidad se terminó en Tucumán», afirmó con firmeza.
Guerra contra los ataques «en manada»
El Gobernador manifestó una profunda preocupación por la modalidad de violencia colectiva registrada en el sur y en los valles. Repudió los ataques donde varios individuos golpean a una persona indefensa, advirtiendo que el Estado no será un espectador pasivo ante estos hechos.
“No podemos seguir permitiendo estos ataques en manada, donde entre varios golpean a una persona hasta dejarla inconsciente o matarla”, señaló. Jaldo fue categórico al asegurar que, mediante una decisión política e institucional firme, se busca desmantelar a estos grupos violentos. “En Concepción no van a volver a ocurrir ataques de este tipo”, sentenció el mandatario.
Inteligencia criminal y respaldo a la Policía
Para frenar esta escalada, el titular del Ejecutivo provincial subrayó el trabajo coordinado entre la Policía de Tucumán y el Poder Judicial. Destacó que la fuerza de seguridad ha evolucionado no solo en la prevención, sino también en el uso de inteligencia criminal para identificar a los agresores antes de que vuelvan a actuar.
“Hoy tenemos una policía que trabaja eficientemente. La Justicia está avanzando y se están buscando las pruebas necesarias para que nadie quede libre tras estos ataques”, explicó. Según el mandatario, el respaldo a la fuerza policial es total, siempre bajo el cumplimiento de la ley y con el objetivo de devolver la tranquilidad a las calles de los principales puntos turísticos y urbanos de la provincia.




