El gobernador Osvaldo Jaldo aseguró que el recambio de autoridades en la Caja Popular de Ahorros (CPA) respondió exclusivamente a una decisión institucional y descartó que la medida esté vinculada a la interna del Partido Justicialista (PJ) o a disputas políticas con el sector que responde al diputado nacional y referente de La Bancaria, Carlos Cisneros.
“Esto no tiene nada que ver con la interna del Partido Justicialista. Y si tuviese que ver, lo tenemos que arreglar en nuestra casa, en el PJ. No en la Gobernación, y mucho menos en la Caja Popular”, afirmó el mandatario en contacto con la prensa, tras la asunción de las nuevas autoridades de la entidad crediticia.
Pese a la aclaración oficial, el acto estuvo cargado de señales políticas. Jaldo destacó la presencia del interventor saliente José Díaz y del ex subinterventor Darío Amatti, a quienes reconoció públicamente y sostuvo que “siguen siendo parte” del gobierno provincial, aun cuando su gestión estuvo históricamente vinculada al gremio bancario.
En ese marco, puso en funciones al nuevo interventor, Guillermo Norry, y al subinterventor Antonio Bustamante, a quienes definió como funcionarios “de perfil técnico” y de su absoluta confianza. El gobernador remarcó además que nunca evaluó designar dirigentes políticos para esos cargos, y recordó que Norry ya había asumido responsabilidades institucionales al frente del municipio de Alberdi en una etapa compleja.
Mensaje institucional
El acto se desarrolló en el Salón Blanco de Casa de Gobierno, donde Jaldo estuvo acompañado por el vicegobernador Miguel Acevedo, el presidente subrogante de la Legislatura Sergio Mansilla, la intendenta de San Miguel de Tucumán Rossana Chahla y el ministro de Economía Daniel Abad.
Durante su discurso, el mandatario resaltó el rol social de la Caja Popular de Ahorros y recordó su origen histórico en 1915, impulsada por el doctor Ernesto Padilla. También subrayó que la entidad logró mantenerse como institución pública pese a los intentos privatizadores de distintas etapas del país.
“Hay etapas que se cumplen. Eso no significa desconocer a quienes nos acompañaron y forman parte del equipo”, expresó Jaldo, al justificar el recambio de autoridades. No obstante, reconoció que se trató de una decisión “de mucho peso institucional”.
Roles y advertencias
Consultado sobre el vínculo entre la CPA y La Bancaria, el gobernador reconoció el rol histórico del gremio en la defensa de los trabajadores, pero insistió en separar la política institucional de la política gremial. “Cada uno tiene que respetar su rol. Cuando no se respetan los roles, comienzan los problemas”, advirtió.
Jaldo aseguró que no mantuvo contacto con Cisneros por este tema y negó la existencia de rencillas internas. Sin embargo, dejó definiciones de fuerte contenido político al señalar que, si existen diferencias dentro del PJ, se dirimirán en el plano partidario y de cara al 2027.
“Nadie es dueño de las instituciones. Hoy me toca ocupar el sillón de Lucas Córdoba, mañana puede ser otro. Nadie está atornillado a un sillón”, sostuvo, al descartar por ahora nuevos cambios en su gabinete, aunque aclaró que la gestión “es dinámica”.




