El gobierno de Israel resolvió suspender desde el 1 de enero los permisos de operación de más de 25 organizaciones humanitarias en la Franja de Gaza, entre ellas Médicos Sin Fronteras (MSF). La decisión se enmarca en un cambio en los requisitos administrativos impulsado por la gestión de Benjamín Netanyahu, que generó fuertes críticas de organismos internacionales.
Según informaron autoridades israelíes, alrededor del 15% de las ONG que trabajan en Gaza quedarán fuera del territorio por no cumplir con las nuevas normas de evaluación. Además, aquellas organizaciones que tengan sedes en Israel deberán abandonar el país antes de marzo si sus licencias no son renovadas.
Cambios en los requisitos y rechazo de las ONG
A comienzos de 2025, Israel modificó el proceso de registro de las organizaciones humanitarias. Entre las nuevas exigencias, se incluyó la obligación de presentar listados completos del personal, incluidos los voluntarios palestinos que trabajan en Gaza.
Varias ONG se negaron a cumplir con este requisito por temor a que esos datos puedan ser utilizados para identificar a trabajadores humanitarios como posibles blancos de ataques. “En Gaza vimos a cientos de trabajadores humanitarios asesinados. Esto es una cuestión de seguridad”, explicó Shaina Low, asesora de comunicaciones del Consejo Noruego para Refugiados.
Desde el gobierno israelí sostienen que las medidas buscan reforzar los mecanismos de control y seguridad sobre las actividades humanitarias en el enclave.
Acusaciones contra Médicos Sin Fronteras
En el caso de Médicos Sin Fronteras, las autoridades israelíes señalaron que la organización no habría aclarado adecuadamente los roles de algunos de sus empleados, a quienes se acusa de presunta cooperación con Hamás. MSF rechazó esas acusaciones y alertó sobre el impacto humanitario que tendrá su salida de Gaza.
La medida también alcanzó a otras organizaciones de peso internacional como el Consejo Noruego para Refugiados, CARE International, el Comité Internacional de Rescate, y divisiones de redes benéficas como Oxfam y Caritas, según una lista difundida por el Ministerio israelí.
Estas entidades brindan servicios esenciales como distribución de alimentos, atención médica, asistencia a personas con discapacidad, educación y apoyo en salud mental, en un contexto de extrema vulnerabilidad para la población civil.
Crisis humanitaria y advertencia de la ONU
La decisión se da en medio de un creciente desacuerdo entre Israel y las organizaciones internacionales respecto al volumen real de ayuda humanitaria que ingresa a la Franja de Gaza, considerada insuficiente frente a las necesidades de más de dos millones de personas.
En ese marco, la ONU advirtió que más del 75% de la población de Gaza sigue en riesgo de hambre extrema. El secretario general del organismo, António Guterres, señaló que si bien la hambruna logró postergarse gracias al refuerzo de la asistencia, 1,6 millones de habitantes continúan expuestos a niveles críticos de inseguridad alimentaria y malnutrición.




