La investigación por el asesinato de Érika Álvarez sumó avances decisivos. Los peritos del Ministerio Público confirmaron una noticia clave: podrán extraer toda la información del celular de la víctima. El dispositivo funcionaba como un diario detallado de su vida. Además, la Policía secuestró una computadora con datos de geolocalización de la empresa de Felipe Sosa. Estos archivos permitirán reconstruir el recorrido exacto que hicieron para ocultar el cuerpo.
Los secretos que guardaba el teléfono de Érika
El abogado Carlos Garmendia considera que el acceso al celular es un paso fundamental. La joven documentaba sus movimientos con fotos, videos y mensajes constantes. Los fiscales María del Carmen Reuter, Carlos Picón y Marcelo Leguizamón buscan identificar a posibles cómplices. Sospechan que otras personas participaron en el homicidio o en su encubrimiento posterior.
La ruta de las camionetas y la pista del éxtasis
La Policía allanó la sede del Grupo Sosa. Allí encontraron un dispositivo que registra el seguimiento satelital de todos sus vehículos. Los investigadores cruzarán estos datos con los GPS de las camionetas secuestradas. El fiscal Picón sostiene que el crimen ocurrió en una vivienda de Yerba Buena. Luego, habrían usado la logística de la empresa para arrojar el cadáver en Manantial Sur.
La información digital también permitirá profundizar la «línea narco». Los pesquisas creen que Érika conocía detalles profundos sobre el tráfico de éxtasis en sectores exclusivos. Un traficante apodado «Carlos» habría presentado a la joven con Sosa. Los investigadores analizan si el acusado proveía drogas para fiestas electrónicas. La familia exige que la Justicia Federal también intervenga en esta veta del caso.
ADN y el estado de salud del imputado
Esta mañana comenzará la apertura de sobres con muestras biológicas. Los peritos realizarán estudios genéticos para hallar rastros del autor en la escena. Mientras tanto, la defensa de Sosa solicitó una junta médica. El acusado permanece alojado en el penal de Benjamín Paz y alega sufrir crisis de abstinencia. Sus abogados piden atención profesional por su consumo de cocaína y marihuana.




