Las intensas lluvias que se registraron durante la madrugada del domingo 28 y el mediodía del lunes 29 de diciembre provocaron graves inundaciones en San Miguel de Tucumán, dejando calles anegadas, viviendas afectadas y vehículos arrastrados por la corriente. El temporal volvió a exponer un problema estructural que atraviesa distintas gestiones municipales y que, hasta ahora, no encontró soluciones de fondo.
La situación generó momentos de fuerte preocupación tanto en el microcentro como en barrios de la periferia. Videos difundidos por vecinos mostraron escenas críticas en distintos puntos de la ciudad. En el puente de avenida 24 de Septiembre y Bernabé Aráoz, el agua alcanzó aproximadamente 1,50 metros de altura, según registros audiovisuales que circularon en redes sociales.
Barrios bajo el agua y desagües colapsados
En los barrios periféricos el impacto fue aún mayor. El agua arrastró autos, ingresó a casas y comercios y obligó a vecinos a evacuar o a intentar salvar pertenencias en medio de la tormenta. Uno de los factores que agravó la situación fue la basura acumulada, que tapó drenajes y bocas de tormenta, acelerando los anegamientos y dejando calles completamente intransitables.
Las imágenes mostraron verdaderos ríos urbanos, con vecinos atrapados dentro de vehículos y familias afectadas por pérdidas materiales, un escenario que se repite cada vez que la ciudad enfrenta lluvias intensas.
Una deuda que atraviesa gestiones
Las inundaciones no son un fenómeno nuevo en la capital tucumana. Durante las gestiones de Raúl Topa, Oscar Paz, Rafael Bulacio, Raúl Martínez Araujo, Rubén Chebaia, Domingo Amaya y Germán Alfaro, el problema fue recurrente y las obras estructurales necesarias nunca lograron resolverlo de manera definitiva.
Hoy, la intendenta Rossana Chahla, quien se encontraba de viaje por vacaciones en Miami al momento del temporal, enfrenta el desafío de dar respuestas concretas a una problemática heredada pero aún vigente. La reiteración de estas situaciones reabre el debate sobre la planificación urbana, el mantenimiento del sistema pluvial y la falta de políticas sostenidas a largo plazo.
Obras Públicas bajo la lupa
En ese contexto, también quedó bajo observación el rol del actual secretario de Obras Públicas del Municipio, Luis Lobo Chaklián, quien no solo integra la gestión actual, sino que formó parte de administraciones anteriores como subsecretario de Planificación Urbana. Su trayectoria dentro del área refuerza los cuestionamientos sobre por qué, pese al conocimiento acumulado, los problemas estructurales persisten.
Un problema que vuelve a repetirse
Más allá de los operativos de emergencia, el temporal dejó en evidencia, una vez más, que San Miguel de Tucumán carece de soluciones estructurales frente a eventos climáticos intensos. La combinación de infraestructura insuficiente, drenajes colapsados y falta de mantenimiento urbano sigue generando consecuencias directas sobre la vida cotidiana de miles de vecinos.
Mientras continúan los reclamos y la difusión de imágenes, crece la expectativa por medidas concretas que permitan evitar que cada lluvia fuerte vuelva a convertir a la capital tucumana en una ciudad bajo el agua.





