La interna en La Libertad Avanza alcanzó un punto de no retorno. En una de las semanas más difíciles para el Gobierno, la vicepresidenta Victoria Villarruel rompió el silencio con un mensaje que golpea el corazón del plan económico de Javier Milei. Mientras el país enfrenta paros generales y conflictos sociales, la titular del Senado parece haber lanzado el primer germen de su propia campaña presidencial.
Un discurso con tintes nacionalistas
Villarruel utilizó sus redes sociales para cuestionar la apertura indiscriminada de importaciones. Con un tono que muchos funcionarios tildaron de «peronista», la vice defendió el empleo nacional y la producción local. «Sin industria, se pasa a depender de China. Para mí, primero está la Argentina», disparó en un claro desafío a la expertise económica del Presidente.
Este movimiento no es casual. La vicepresidenta se mostró recientemente en La Rioja con el gobernador Ricardo Quintela, uno de los críticos más feroces de Milei. Aunque ella desmiente sus ambiciones para 2027, en la Casa Rosada el diagnóstico es otro: ven en ella a la única figura capaz de drenar el caudal electoral propio.
Silencio y desconfianza en la Casa Rosada
La respuesta del entorno presidencial, liderado por Karina Milei y Santiago Caputo, fue el silencio absoluto. No hubo réplicas oficiales, lo que demuestra el temor al daño electoral que Villarruel puede causar. La desconfianza de Milei hacia su compañera de fórmula es explícita. El mandatario la acusa de operar a favor del peronismo en el Senado y de construir una agenda propia.
Incluso, la tensión escaló con respuestas ácidas de la vicepresidenta en redes sociales. «No robo. No hago negocios con el Estado», lanzó Villarruel este fin de semana. Muchos leyeron este mensaje como un tiro por elevación hacia la Secretaría General de la Presidencia, en medio de polémicas por el manejo de fondos públicos.
El futuro de la alianza oficialista
El establishment empresario y sectores conservadores miran ahora a Villarruel como una opción de «derecha racional». Mientras Milei se enfoca en el orden macroeconómico, la vicepresidenta construye una plataforma nacionalista que busca diferenciarse del modelo de servicios del oficialismo. Con la reforma laboral en pleno debate, la fractura en la cúpula del poder promete nuevos capítulos de alta tensión política.




