El gobernador Osvaldo Jaldo dio luz verde para avanzar con la creación del Instituto José Gabriel del Rosario Brochero – Benjamín Paz, un pabellón especial destinado a alojar a menores acusados o condenados por homicidio. El nuevo establecimiento funcionará dentro del complejo penitenciario de Benjamín Paz, en el municipio de Trancas, y complementará al actual Centro de Recepción y Clasificación de Menores Julio Argentino Roca.
Según pudo confirmarse, esta semana será clave para la puesta en marcha del proyecto. El mandatario instruyó a sus colaboradores para ultimar la documentación legal necesaria y avanzar con la adecuación edilicia del pabellón que aún no fue ocupado. La intención oficial es que el traslado de los primeros jóvenes en conflicto con la ley comience en los próximos días.
El penal de Benjamín Paz se encuentra a poco más de 50 kilómetros de San Miguel de Tucumán y cuenta con un predio de 130 hectáreas. Allí se trabaja en la reconversión de un pabellón que funcionará como instituto especializado, bajo estrictas normas nacionales e internacionales de protección de derechos y con un régimen diferenciado del sistema penitenciario común.
Un contexto nacional y una decisión política
La iniciativa provincial se da en un contexto de fuerte debate a nivel nacional sobre la baja de la edad de imputabilidad, impulsada por el Gobierno del presidente Javier Milei como parte de la reforma del Código Penal. Desde el oficialismo nacional sostienen la consigna de que “el que las hace, las paga”, lema popularizado por la ex ministra de Seguridad Patricia Bullrich.
En Tucumán, la decisión de avanzar con un nuevo instituto para menores se aceleró tras el crimen de Rodrigo Joaquín Ibarra, ocurrido en Alderetes, cuando la víctima ingresaba a su vivienda. El hecho, protagonizado por menores, generó un fuerte impacto social y político.
“Es una discusión nacional el tema de los menores que delinquen. Muchos mayores utilizan a los menores para cometer delitos. Como tienen más posibilidades de quedar libres, nosotros estamos trabajando en un proyecto que a algunos les gustará y a otros no. Pero vamos a avanzar, porque muchas veces son menores cuando se los quiere juzgar, pero para matar no hay edad”, sostuvo Jaldo en declaraciones previas.
El gobernador también cuestionó el actual esquema de alojamiento de jóvenes infractores. “Hoy a los menores los estamos enviando al Instituto Roca, donde realizan actividades recreativas. Parecería que la condena no la sienten”, afirmó.
Cómo funcionará el Instituto Cura Brochero
El nuevo Instituto Cura Brochero será un complejo de alojamiento para jóvenes en conflicto con la ley, con el objetivo de modificar conductas y favorecer la reinserción social. El pabellón funcionará en absoluta separación del resto de la población carcelaria y contará con vigilancia especial a cargo de preceptores y cuidadores, no de agentes penitenciarios.
Según se detalla en el anexo del decreto gubernamental, el espacio tendrá cocina propia, consultorios médicos y un equipo interdisciplinario integrado por médicos, psicólogos y docentes que realizarán el seguimiento de los alojados. El acceso al instituto será independiente del penal de mayores y no habrá contacto con internos adultos.
En una primera etapa, el pabellón reconvertido tendrá capacidad para albergar hasta 20 jóvenes. Al igual que otros dispositivos de este tipo, el Instituto Cura Brochero quedará bajo la órbita del Ministerio de Desarrollo Social.
El significado del nombre
La elección del nombre no es casual. José Gabriel del Rosario Brochero, conocido como el Cura Brochero, es el único santo argentino y fue canonizado por el papa Francisco el 16 de octubre de 2016. Su figura está asociada al trabajo pastoral y social, incluso en contextos de encierro, un simbolismo que el Gobierno busca trasladar al nuevo instituto.




