La inflación acumulada desde el inicio del gobierno de Javier Milei alcanzaría el 270% si se mide con el nuevo Índice de Precios al Consumidor (IPC) que comenzará a utilizar el INDEC a partir de enero de 2026. El dato supera en 10 puntos porcentuales al cálculo realizado con el índice vigente hasta ahora, que arroja una suba del 259%, según estimaciones privadas.
El cambio se explica por la actualización de los ponderadores de la canasta de consumo, elaborados a partir de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo) 2017/18, que reemplaza a la anterior medición basada en hábitos de consumo de 2004/2005. La nueva estructura otorga mayor peso a los servicios públicos y privados, uno de los rubros que más aumentó en los últimos años, y reduce la incidencia de alimentos y vestimenta.
De acuerdo con cálculos de la consultora Equilibra, con el nuevo IPC la inflación de la era Milei se ubicaría en 269%, mientras que con los ponderadores actuales cerraría en 259%. La diferencia se explica, principalmente, por el mayor impacto que ahora tendrán los gastos en vivienda, transporte y comunicación.
Inflación 2025: cierre moderado, pero con presión en servicios
Entre enero y noviembre de 2025, los precios aumentaron 27,9%, según datos del INDEC. Para diciembre, distintas consultoras estiman una variación mensual de entre 2,3% y 2,5%, lo que llevaría la inflación anual a un nivel cercano al 31%. Con los nuevos ponderadores, el índice podría cerrar apenas más alto, en torno al 32%, aunque ambas mediciones quedarían por debajo del registro de 2020, cuando la inflación fue del 36,1%.
Al igual que en 2024, el aumento de precios estuvo impulsado principalmente por los servicios, que crecieron muy por encima de los bienes. El rubro Vivienda, agua, electricidad, gas y otros combustibles acumuló una suba del 37% hasta noviembre, muy por encima del promedio general.
Uno de los cambios más relevantes del nuevo IPC será la ponderación de este rubro, que pasará del 9,44% al 14,5% a nivel nacional. Durante 2024, este punto fue objeto de debate, ya que la quita de subsidios a los servicios públicos no se reflejaba plenamente en el índice de inflación.
Cambios clave en la canasta y foco en reservas
En 2026 continuará la reducción y focalización de subsidios, lo que podría generar presión adicional sobre el índice, junto con la actualización de las bandas cambiarias indexadas por inflación. En este nuevo tramo de la gestión, el programa económico apunta a priorizar la acumulación de reservas internacionales, en línea con las exigencias del Fondo Monetario Internacional (FMI), aun a costa de una menor atención a la inflación, según analistas.
Entre los cambios de ponderación más destacados, Alimentos y bebidas no alcohólicas pasarán de representar el 26,96% al 22,7% de la canasta, un rubro que mostró una fuerte desaceleración en los últimos meses. En contraste, Transporte subirá del 11% al 14,3%, Comunicación del 2,83% al 5,2%, mientras que Salud bajará del 8,03% al 6,4%.
Cómo se calcula el nuevo IPC
El economista Gonzalo Carrera, de Equilibra, explicó que para medir la inflación acumulada durante el gobierno de Milei se utilizó como base mayo de 2018, mes intermedio del relevamiento de la ENGHo 2017/18. De esta forma, el cálculo modifica únicamente los ponderadores y evita incorporar distorsiones adicionales en los precios relativos.
El INDEC, en cambio, tomará como base diciembre de 2025, aunque aclaró que no ajustará las series hacia atrás para no afectar contratos indexados a la inflación pasada.
Además del cambio metodológico, el nuevo índice ampliará el relevamiento de precios: pasará de 320.000 a 500.000 precios, con un aumento de informantes de 16.700 a 24.000, y avanzará en la digitalización del proceso para reducir márgenes de error.




