Un episodio ocurrido en la vía pública generó polémica y miles de comentarios en redes sociales. Una persona que se identifica como therian —subcultura cuyos integrantes expresan una conexión psicológica con animales— fue mordida por un perro mientras imitaba comportamientos caninos en plena calle.
El hecho quedó registrado en videos que rápidamente se viralizaron.
#VIRAL 🦊| THERIAN MORDIDO POR UN PERRO EN PLENA CALLE 🐶😳
Una persona que se identifica como therian se volvió viral tras difundirse un supuesto episodio en el que habría sido mordida por un perro mientras imitaba conductas animales. La escena generó miles de reacciones y… pic.twitter.com/BNdKUfHH8D
— Tucumán Digital (@Tucuman_Digital) February 12, 2026 En las imágenes se observa a la joven desplazándose en cuatro patas y emitiendo sonidos similares a los de un perro. En ese contexto, un can que se encontraba junto a su dueño reaccionó y la mordió.
Hasta el momento no trascendieron oficialmente detalles médicos de gravedad, aunque el episodio fue suficiente para instalar una discusión pública que excedió el hecho puntual.
Qué explican los especialistas
Expertos en comportamiento canino señalan que los perros interpretan señales corporales y auditivas. Posturas en cuatro patas, contacto visual sostenido o vocalizaciones pueden ser leídas por el animal como señales de desafío, invasión territorial o juego brusco.
En ese sentido, la reacción puede ser instintiva y depender del temperamento del perro y del contexto en el que ocurre la interacción.
El debate: identidad, espacio público y responsabilidad
La discusión en redes no giró únicamente en torno a la identidad de la joven, sino al contexto en el que ocurrió el hecho. La vía pública es un espacio compartido donde conviven personas, niños y animales, y las conductas atípicas pueden generar respuestas imprevisibles.
Desde el punto de vista legal, en principio el propietario del perro es responsable por los daños que cause su mascota. Sin embargo, también podría analizarse si existió una conducta imprudente o provocadora que influyera directamente en el desenlace.
Mientras tanto, las redes sociales estallaron con opiniones divididas. Algunos usuarios sostuvieron que “si actuás como perro, el perro responde como perro”, mientras que otros remarcaron que ningún ataque es justificable y que la tenencia responsable implica mantener el control del animal en todo momento.
El episodio volvió a poner sobre la mesa el debate sobre convivencia urbana, responsabilidad y límites en el espacio público.



