El club Huirapuca llega al Seven de Tafí del Valle con un objetivo claro: defender la corona. El equipo de Concepción es el último campeón y el gran protagonista de los últimos años. En esta edición, el club jugará bajo el nombre de «Ciudad de Concepción». Así refuerza su vínculo con la comunidad del sur tucumano.
Un historial que mete miedo
El presente de «Huira» no es casualidad. Ganó el título en 2023 y llegó a semifinales en 2024. Además, viene de una racha imparable en el circuito local. De los últimos tres torneos disputados (Liceo, Yerba Buena y Aguilares), Huirapuca se quedó con dos trofeos. Solo cedió en Yerba Buena ante Palau 7’s.
«Siempre armamos equipos competitivos», afirmó Horacio Carreras, manager del club. El plantel mezcla a jugadores con 10 años de experiencia y a jóvenes promesas. Esta combinación de veteranía y frescura es la clave de su éxito. El club mantiene una línea de trabajo que iniciaron leyendas como José María Núñez Piossek.
La base para el desafío en los Valles
Huirapuca mantendrá la misma base de jugadores que brilló en Aguilares. Los entrenadores evalúan sumar a uno o dos juveniles de la categoría M19 para refrescar el equipo. La planificación es estricta porque el torneo en la villa veraniega exige un gran estado físico y carácter.
El club del sur busca consolidarse como el «Rey del Seven». Con identidad propia y un juego dinámico, Huirapuca subirá al valle para demostrar por qué es el equipo más confiable de la región. El desafío es enorme, pero la mochila de campeón parece no pesarles.




