La noche del barrio Juan Pablo II se vio sacudida por la violencia extrema. Joaquín Alejandro Romano, de apenas 20 años, perdió la vida tras ser blanco de un ataque a balazos mientras circulaba en motocicleta por la calle Lucas Córdoba al 1700. El Ministerio Público Fiscal ya trabaja para identificar a los agresores que abrieron fuego y huyeron en la oscuridad.
El sangriento episodio ocurrió cerca de las 23:30. Según las primeras reconstrucciones, Romano viajaba como acompañante en una moto junto a otras dos personas. En ese trayecto, fueron interceptados por otro rodado desde el cual se efectuaron múltiples detonaciones sin mediar palabra.
El ataque y el desenlace
Uno de los proyectiles impactó de lleno en la espalda de la víctima, precisamente en la región dorsal derecha. El impacto fue certero: aunque Joaquín fue trasladado de urgencia al Hospital Avellaneda, los médicos confirmaron que ingresó sin signos vitales. Sus acompañantes resultaron ilesos, lo que refuerza las hipótesis sobre la mecánica del ataque que maneja la fiscalía.
Peritajes en «El Sifón»
La Unidad Fiscal de Homicidios II, encabezada por el fiscal Carlos Sale, tomó las riendas de la investigación de inmediato. Durante la madrugada, el equipo del ECIF (Equipo Científico de Investigaciones Fiscales) desplegó un exhaustivo operativo en el lugar del hecho para recolectar vainas servidas y muestras biológicas que permitan dar con el rastro de los asesinos.
Hasta el momento, no hay detenidos. Los investigadores centran sus esfuerzos en determinar el móvil del crimen: si se trató de un intento de robo o de un ajuste de cuentas, una de las líneas que suele sobrevolar este tipo de ejecuciones en la zona.




