La discusión sobre el gasto público en Tucumán derivó en un duro cruce personal. El exdirigente libertario Hernán Iramain salió al cruce de Lisandro Catalán. El exministro del Interior y actual director de YPF había cuestionado en redes sociales el elevado costo de los concejales tucumanos. Iramain no tardó en responder, exigiendo que el funcionario nacional aclare primero sus propios ingresos antes de pedir ajustes ajenos.
El reclamo por los sueldos en YPF
Iramain apuntó directamente a la supuesta remuneración millonaria que Catalán percibe en el ámbito público. «Antes de hablar del costo de un concejal, Catalán debería explicar cuánto le cuesta él al Estado», sostuvo. El exdirigente mencionó cifras cercanas a los 140 millones de pesos mensuales por su cargo en el directorio de YPF. Para Iramain, discutir la austeridad requiere transparencia total: «Si vamos a hablar de austeridad, hablemos de todo».
El cuestionamiento también alcanzó la trayectoria política del presidente de La Libertad Avanza en Tucumán. Iramain remarcó que Catalán lleva casi veinte años ocupando cargos en el Estado bajo cuatro gobiernos distintos. «No es un outsider. Es parte del sistema que ahora critica», disparó. Según el exdirigente, el relato «anticasta» pierde validez cuando quien lo emite ha transitado gran parte de su carrera dentro de la estructura estatal.
«No se puede señalar con el dedo con doble vara»
La crítica de Iramain se centró en la coherencia política. Aclaró que no busca defender el gasto de los concejos deliberantes, sino exponer lo que considera una contradicción oficialista. «Si el ajuste empieza por la política, que empiece por todos», exigió. Pidió que el funcionario informe su función específica y si está dispuesto a aplicarse el mismo estándar de austeridad que reclama públicamente para los ediles del interior.
Iramain cerró su descargo enfatizando que no se puede pedir sacrificios desde una posición de privilegio. «Catalán tiene todo el derecho a cuestionar. Lo que no tiene es el privilegio de hacerlo sin explicar primero su propia situación», sentenció. Este cruce marca una distancia definitiva entre el exdirigente y el partido de Javier Milei, exponiendo las tensiones que persisten fuera de la estructura oficial.





