Lo que comenzó como un hallazgo casual terminó convirtiéndose en un hito para la ciencia local. El Ente Cultural de Tucumán confirmó la recuperación de restos fósiles de un gliptodonte en la localidad de Alderetes. Según los expertos, se trata de un mamífero acorazado gigante, hoy completamente extinto, que habitó nuestra región hace miles de años.
El material rescatado incluye piezas clave como costillas, fragmentos de pelvis y placas óseas articuladas de su característica coraza. Estos elementos son fundamentales para que los investigadores puedan reconstruir la vida de este «tanque viviente» que caminó por suelo tucumano durante el Pleistoceno tardío.
Un gigante en el jardín de Alderetes
El hallazgo amplía el mapa paleontológico de la provincia, sumando a Alderetes a la lista de localidades con registros prehistóricos, junto a Famaillá y Yerba Buena. El paleontólogo Matías Armella, investigador del CONICET y docente de la UNT, explicó la importancia del descubrimiento:
«Tenemos dos fuentes que indican que estaríamos ante el Pleistoceno tardío: el tipo de sedimento loéssico (tierra volcánica y eólica) característico del NOA y la posible asignación al género Glyptodon, que habitó esta zona durante ese período».
La importancia de avisar a los expertos
Desde el Ente Cultural destacaron el comportamiento responsable de quienes realizaron el hallazgo. Al dar aviso inmediato, permitieron que se aplique la Ley Nacional N.º 25.743 de protección del patrimonio.
Ahora, los restos serán trasladados a laboratorio para tareas de limpieza y análisis detallado. «Este caso constituye un ejemplo del procedimiento adecuado», señaló Armella, recordando que los fósiles son bienes públicos no renovables que forman parte de la identidad e historia de todos los tucumanos.
Con este descubrimiento, Tucumán reafirma su riqueza paleontológica y abre nuevas puertas para entender cómo era la fauna que convivió con los primeros paisajes de nuestra provincia antes de su extinción definitiva.




