El escenario político tucumano entra en zona de alta tensión. Mientras el Senado nacional se prepara para debatir este miércoles el proyecto oficial de reforma laboral, en Tucumán el arco sindical y social decidió romper el silencio y unificar el reclamo. Tras una reunión clave en la sede de ADIUNT, se confirmó una concentración masiva frente a la Casa de Gobierno para este miércoles al mediodía.
La movilización local se da en un contexto de efervescencia en el interior del país, replicando las protestas de Córdoba y la marcha nacional que hoy tiene como epicentro a Rosario. Sin embargo, en la provincia, la consigna es clara: nacionalizar el rechazo y presionar desde el corazón de la capital tucumana.
Voces de resistencia Desde el sector ferroviario, uno de los más afectados por las proyecciones de reforma, Pedro Díaz (Apdfa – Talleres de Tafí Viejo) lanzó una advertencia directa a la dirigencia política: «Ya no hay tiempo para dudas ni dobles discursos. La postura de la clase trabajadora debe ser dura y frontal ante políticas que buscan quitar derechos».
En la misma línea, Alejandra Muntaner, referente de la CTA Autónoma local, calificó la jornada como una «resistencia diaria» necesaria frente al avance del proyecto oficialista.
Unidad multisectorial La marcha del miércoles tendrá una fisonomía heterogénea. El listado de adhesiones incluye a los gremios docentes ADIUNT y SADOP, el personal de salud nucleado en SITAS, la Corriente Clasista y Combativa (CCC), y partidos de izquierda. También se sumará el Foro Multisectorial por la Soberanía, que aglutina a organizaciones de jubilados y colectivos ecologistas como Pro-Eco.
Con este despliegue, Tucumán se suma a la jornada de lucha nacional, marcando una agenda propia en medio de la pulseada entre las provincias y la Casa Rosada por el futuro de los derechos laborales.




