La investigación por la brutal agresión a un joven a la salida de un boliche en los valles sumó un testimonio clave. Santiago Bagne, uno de los imputados, declaró ante el fiscal Gerardo Salas y aportó nuevos datos a la causa. El joven brindó una versión distinta a la denuncia original y señaló a otros sospechosos. Ahora, la Justicia deberá verificar estos dichos para definir las nuevas responsabilidades.
Cuatro escenas de una madrugada violenta
Bagne reconstruyó la noche del 29 de enero en cuatro momentos. Según su relato, el conflicto nació dentro del boliche La Cañada. Allí, Belisario Iturbe y la víctima tuvieron una primera pelea. El agredido afirma que lo atacaron por celos. En cambio, los acusados dicen que el joven molestó a una chica del grupo.
El imputado admitió que la seguridad del local lo expulsó del lugar. Sin embargo, lo más grave ocurrió afuera. Bagne aseguró que la víctima intentó escapar, pero otros dos jóvenes lo hicieron caer. En su declaración, identificó a quienes habrían dado los golpes finales. Con esto, buscó desvincularse y ayudar a César Máximo Carreras, el otro joven que estuvo detenido.
Denuncia de abuso y estrategia de la defensa
Los abogados de los jóvenes de Concepción planean una contraofensiva. Adelantaron que pedirán investigar a la víctima por un presunto abuso previo. Según esta hipótesis, ese hecho provocó la pelea dentro del local. Así, la defensa busca transformar la «emboscada» en una reacción ante un incidente anterior.
Los celulares: la prueba de oro
Por su parte, la querella apuesta a la tecnología. El abogado José María Molina exigió abrir los teléfonos secuestrados de inmediato. La intención es revisar los mensajes de esa madrugada para confirmar si el grupo planeó el ataque. Además, consideran vital que declaren los guardias de La Cañada. Ellos fueron testigos directos del inicio de la disputa que casi termina en tragedia en los cerros.




