Desde la asunción de Javier Milei en diciembre de 2023, el sistema científico argentino atraviesa uno de los recortes más profundos de las últimas décadas. De acuerdo con un informe elaborado por el Grupo EPC del Centro Iberoamericano de Investigación en Ciencia, Tecnología e Innovación (CIICTI), en promedio siete científicos por día perdieron su empleo en el país desde el inicio de la actual gestión.
El relevamiento señala que, en poco más de un año, se eliminaron 5.750 puestos de trabajo vinculados a la ciencia y la tecnología. De ese total, 5.004 correspondían a organismos de la Administración Pública Nacional, mientras que otros 746 pertenecían a empresas del Sistema Público Nacional.
Los recortes impactaron de lleno en instituciones clave del entramado científico estatal. Entre las más afectadas aparecen el CONICET, el INTI, el INTA, la Secretaría de Ciencia, Innovación y Tecnología, la CNEA, el Servicio Meteorológico Nacional y ANLIS, todos con reducciones significativas de personal.
El CONICET, en retroceso histórico
El Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas fue uno de los organismos más golpeados por el ajuste. Según el informe, perdió 1.306 becas y 782 cargos de investigadores de carrera, lo que representa una reducción total de 2.088 puestos respecto de diciembre de 2023.
Los especialistas advierten que esta caída no tiene antecedentes en lo que va del siglo. Tras años de crecimiento sostenido hasta 2016 y un período de estancamiento posterior, el CONICET enfrenta ahora una contracción consecutiva que afecta tanto a las becas de posgrado como al personal de apoyo. En 2025, el número de becarios volvió a niveles similares a los registrados en 2015, anulando avances acumulados durante una década.
Desde que asumió la presidencia Javier Milei, 7 científicos por día perdieron su empleo. Se trata de un total de 5.750 puestos de trabajo menos desde diciembre de 2023.
🧵 sobre destrucción de empleo en el sector CyT pic.twitter.com/eC760kAhi7
— Grupo epc (@grupo_epc) February 5, 2026 Un escenario desfavorable frente al mundo
El informe también pone el foco en una comparación internacional que enciende señales de alerta. Mientras Argentina cuenta con tres investigadores cada mil personas económicamente activas, los países desarrollados alcanzan un promedio de diez por cada mil. La brecha refleja no solo la pérdida de empleo, sino también una merma en la capacidad estructural del país para producir conocimiento, innovación y desarrollo tecnológico.
Recortes extendidos y advertencias a futuro
El ajuste también se replicó en otros organismos estratégicos: el INTI perdió 802 puestos y el INTA, 752. En paralelo, empresas públicas vinculadas a sectores tecnológicos y productivos registraron despidos, entre ellas NASA, FADEA, ARSAT y VENG.
Desde el Grupo EPC advierten que la reducción del capital humano científico podría tener consecuencias de largo plazo. La pérdida de investigadores formados, la caída en la cantidad de becas y el achicamiento del personal técnico ponen en riesgo la continuidad de proyectos, la innovación productiva y la competitividad del país en un contexto global cada vez más dependiente del conocimiento.
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