Tras la sesión del pasado miércoles, el jefe de Gabinete, Guillermo Francos, cuestionó a los legisladores que rechazaron los decretos delegados emitidos por el Gobierno nacional en la Cámara de Diputados, y acusó al peronismo de querer “romper las políticas” del Poder Ejecutivo.
“El temor al kirchnerismo todavía no se ha ido definitivamente de los mercados. Muchos actores entienden que pasó esa etapa, pero todavía hay resistencia en la política argentina”, sostuvo en declaraciones a Radio Rivadavia.
En la misma línea, remarcó: “El kirchnerismo está chocho mientras pueda romper la política del Gobierno”.
“Es medio ridícula la situación porque, en primer lugar, si te delegan y después te rechazan, cuando vos utilizás la delegación, es como una cosa ilógica. Ahora, en este caso, si se llegara a aprobar esto en el Senado, el Ejecutivo no puede vetar porque son delegaciones del Congreso, que el Congreso las retira después”, planteó.
Sus dichos llegaron días después de que la Cámara de Diputados derogara los decretos delegados que anulan la Agencia Nacional de Seguridad Vial y la Dirección Nacional de Vialidad, los cambios sobre el INTA y el INTI, así como las reformas en el Banco Nacional de Datos Genéticos y sobre institutos culturales.
Asimismo, el titular de ministros anticipó que la vicepresidenta Victoria Villarruel, enemistada con el presidente Javier Milei, no cuenta con las posibilidades de impedir la sesión que tratará el tema en la Cámara de Senadores.
“No sé si tendrá la presidenta del Senado la posibilidad de hacerlo, de interrumpir o si le impondrán el número. No lo hizo la vez anterior…”, deslizó, y sumó: “No sé si esta vez podrá hacerlo, dependerá de las circunstancias que tenga el Senado en ese momento”.
Por su parte, advirtió que pese a que ambas cámaras rechacen los decretos delegados, “va a tener algún impacto, pero no demasiado” al argumentar que los decretos ya fueron firmados e instrumentados bajo autorización del Congreso.