Franco Colapinto volvió a ser protagonista en el mundo de la Fórmula 1 tras participar de una prueba privada con el equipo Alpine en el Circuit de Barcelona-Catalunya. La actividad, que se desarrolló de manera discreta y sin anuncio previo, se dio a pocos días de la presentación oficial del nuevo monoplaza que la escudería utilizará en la temporada 2026.
El piloto argentino giró en el trazado de Montmeló como parte del plan de preparación del equipo, generando sorpresa y expectativa entre los fanáticos, especialmente por la cercanía con el estreno del nuevo auto.
Prueba con un monoplaza de temporadas anteriores
Durante la jornada, Colapinto condujo un monoplaza de años anteriores, una práctica habitual en la Fórmula 1 conocida como TPC (Testing of Previous Cars). Este tipo de ensayos permite a los pilotos mantener ritmo competitivo, sumar kilómetros y trabajar distintos aspectos técnicos como adaptación a la pista, procedimientos de equipo y puesta a punto general.
Alpine montó una base técnica en Barcelona para avanzar con su programa de pretemporada, aprovechando uno de los circuitos más utilizados por las escuderías para pruebas privadas debido a su variedad de curvas y exigencia técnica.
Expectativa por el nuevo Alpine
La escudería francesa tiene previsto presentar su nuevo monoplaza en los próximos días, también en el circuito catalán. En ese contexto, la presencia de Colapinto en esta prueba refuerza su vínculo con Alpine y alimenta las expectativas sobre su rol dentro de la estructura de cara a la temporada que se aproxima.
Mientras se aguarda el estreno del nuevo auto y el inicio de los ensayos oficiales, el piloto argentino continúa ganando experiencia en el entorno de la Fórmula 1 y sumando rodaje clave para su desarrollo deportivo.




