La reconocida marca argentina de electrodomésticos y tecnología Start anunció el cierre definitivo de sus 30 locales físicos en todo el país. La decisión se concretó el pasado 6 de agosto, tras meses de dificultades operativas y económicas. Fundada en 2021, la cadena logró expandirse rápidamente por nueve provincias, pero no logró resistir el impacto de la caída del consumo, el desabastecimiento de productos y los conflictos laborales.
Más de 200 empleados quedaron sin trabajo tras el cierre, lo que marca un duro golpe para el sector comercial y tecnológico argentino. La empresa continuará operando únicamente a través de su canal de venta online.
Durante los últimos meses, los locales de Start comenzaron a recibir cada vez menos mercadería. Algunas marcas dejaron de abastecerlos, lo que afectó la oferta de productos clave como celulares, televisores y electrodomésticos. Esta situación generó una fuerte caída en las ventas y tensiones internas con el personal.
Además, el contexto económico nacional, marcado por la inflación y la pérdida del poder adquisitivo, agravó la situación. La empresa no logró sostener su estructura física, que incluía más de 300 trabajadores en su momento de mayor expansión.
El cierre de Start dejó a más de 200 personas sin empleo en distintas provincias del país. Muchos de ellos habían sido parte del crecimiento inicial de la marca y se enfrentan ahora a la incertidumbre laboral. Por otro lado, los clientes que solían acudir a las tiendas físicas deberán adaptarse al nuevo modelo de venta exclusivamente digital.
Aunque la marca abandona sus locales físicos, no desaparece del todo. Los dueños decidieron continuar con la venta online como única vía comercial. Esta estrategia busca reducir costos operativos y adaptarse a los nuevos hábitos de consumo, donde las compras digitales ganan terreno.
Sin embargo, queda por ver si Start logrará mantenerse competitiva en un mercado cada vez más exigente y dominado por grandes plataformas de e-commerce.