La Unidad de Información Financiera (UIF), presidida por Paul Starc, detectó la filtración de un Reporte de Operación Sospechosa (ROS) que involucra a la empresa Zefico SA por presunto lavado de dinero. El hecho fue considerado grave por el organismo, que decidió radicar una denuncia penal para que se investigue quién accedió y divulgó información protegida por la Ley 25.246.
El ROS, que contiene datos sensibles sobre operaciones financieras sospechosas, fue publicado por un medio nacional. Según la UIF, este tipo de reportes son secretos y solo pueden ser conocidos por el organismo y el Sujeto Obligado que lo presenta, como bancos o escribanos.

La denuncia presentada por Starc señala que los hechos podrían constituir delitos contemplados en el artículo 22 de la Ley de Lavado de Activos, junto con los artículos 156 y 157 bis del Código Penal. Estos castigan la revelación de secretos y el acceso ilegal a bases de datos personales.
Las penas van de seis meses a tres años de prisión, y si el autor es un funcionario público, se suma una inhabilitación especial de uno a cuatro años. “Sucesos como los aquí descriptos dañan la confiabilidad del sistema de reportes”, expresó Starc, quien también solicitó ser querellante en la causa.
El titular de la UIF recibió el 12 de agosto una comunicación que alertaba sobre la posible filtración de un ROS. Tras verificar la existencia del reporte, ordenó a la Dirección de Tecnología de la Información y las Comunicaciones que investigara si algún empleado del organismo había accedido al sistema. El informe fue concluyente: ningún miembro de la UIF, salvo Starc, había ingresado.
Con estos datos, la UIF sospecha que la filtración provino del Sujeto Obligado que presentó el ROS, ya que el contacto con el organismo es directo y sin intermediarios. Aunque aún no se identificó al responsable, se adjuntó el informe técnico como prueba y se pidió que declare Pablo Costa, fundador de Zefico SA.