Un exempleado de Laboratorios Ramallo denunció graves irregularidades en la producción de fentanilo contaminado, vinculado a más de 100 muertes en Argentina. Aseguró que la planta operaba sin controles, con maquinaria no habilitada y sin medidas de seguridad.
Relató que trabajó en áreas críticas sin formación química, y que incluso pagó de su bolsillo válvulas para evitar accidentes. Describió una lógica empresarial centrada en “hacer plata a cualquier costo”, con sueldos en blanco pero sin aportes.
Reveló que fabricaban medicamentos duplicados, con lotes “truchos” sin trazabilidad. Las condiciones eran insalubres: calor extremo, falta de ropa adecuada y agua sin tratamiento. Denunció que nunca vio inspecciones de ANMAT y que una gerente de calidad firmaba documentos sin verificar. Tras la clausura, más de 300 empleados quedaron sin trabajo ni derechos laborales.
El exempleado exigió justicia: “Esto va a seguir matando gente y los responsables siguen libres”. /TN