La Justicia Federal detuvo al empresario Ariel García Furfaro, dueño de los laboratorios HLB Pharma y Ramallo S.A., por su presunta responsabilidad en la producción de fentanilo contaminado. El juez Ernesto Kreplak ordenó también la captura de sus hermanos, su madre —vicepresidenta de la firma— y varios directivos técnicos.
Los fiscales María Laura Roteta y Diego Iglesias calificaron el caso como “criminalidad compleja” y señalaron graves fallas en los procesos de fabricación. La investigación se centró en los lotes 31.202 y 31.244, vinculados a 96 muertes.
El Cuerpo Médico Forense encontró un “nexo concausal” entre el fármaco adulterado y los fallecimientos en 12 de las 20 historias clínicas analizadas. Gendarmería y la PSA participaron del operativo, que se concretó luego de que García Furfaro no fuera hallado en su domicilio.
Todos los detenidos deberán declarar en las próximas horas. La causa podría derivar en cargos por homicidio culposo, fraude y violación de normas sanitarias.