El eco de la tragedia ocurrida en los alrededores del Mercofrut sigue resonando en los pasillos de Tribunales, marcando el pulso de una causa que busca cerrar sus heridas con una sentencia ejemplar. Este viernes 27 de febrero de 2026, la justicia tucumana dio un paso decisivo hacia la resolución del caso de María Verónica Leal (40), al prorrogar por dos meses la prisión preventiva de Carlos Álvaro Jeréz (46), su ex pareja y principal acusado por el femicidio cometido el año pasado.
La audiencia y el camino a la perpetua
La audiencia, encabezada por la Unidad Fiscal de Homicidios II bajo la tutela de Carlos Sale, tuvo un objetivo claro: consolidar el tiempo necesario para la recta final de la Investigación Penal Preparatoria (IPP). La auxiliar de fiscal, Luz Becerra, expuso los fundamentos de esta prórroga, centrada en evitar cualquier riesgo de entorpecimiento y asegurar que las pruebas acumuladas mantengan su solidez hasta el juicio abreviado.
La fiscalía no ha dejado cabos sueltos. Tras un proceso arduo, que incluyó complejas pericias genéticas sobre evidencia biológica recuperada en el lugar del hecho, la acusación se siente fortalecida para buscar una pretensión punitiva contundente: la prisión perpetua.
El rastro del horror

El expediente recuerda los detalles sombríos de aquella mañana del miércoles 30 de abril de 2025. Entre las 05:30 y las 06:00, la rutina de María Verónica se quebró violentamente cuando caminaba hacia su trabajo en un bar dentro del predio del Mercofrut.
El ataque, según la teoría del caso, fue premeditado. Jeréz la interceptó en un descampado aledaño al ala oeste del galpón mayorista. La brutalidad del desenlace —traumatismo abierto cervical por arma blanca— fue el sello final de una relación que, aunque rota de hecho hacía dos meses, la convivencia forzada mantenía peligrosamente vigente.
Las pruebas recolectadas por la investigación hablan de un intento desesperado por borrar los rastros:
- El teléfono silenciado: El celular de la víctima fue hallado escondido en el cielorraso, una maniobra clara para ocultar comunicaciones o evidencia.
- La ropa descartada: Se recuperaron prendas arrojadas en el perímetro del Mercofrut, un terreno que Jeréz conocía bien, dado que colindaba con la vivienda que aún compartían pese a la separación.
- La ciencia como testigo: Las pericias genéticas sobre la evidencia biológica recolectada en la escena fueron determinantes para cerrar el cerco sobre el imputado.
Con la prórroga concedida por la jueza actuante, la investigación entra en su fase definitiva. Para la familia de María Verónica, estos dos meses representan la antesala de lo que esperan sea el cierre legal de un dolor incalculable, con la mirada puesta en una condena máxima que haga justicia por aquel femicidio que conmocionó a la comunidad tucumana.




