La adhesión del Sindicato de Obreros y Empleados de Estaciones de Servicio (SOESGyPE) al paro general genera una duda inmediata: ¿estarán abiertas las estaciones? Si bien el gremio confirmó que se suma a la medida de fuerza de la CGT, el cese de actividades no suele ser total ni uniforme en todo el país.
Guardias mínimas y servicios esenciales
Por razones de seguridad y normativa, las estaciones de servicio no suelen cerrar sus puertas por completo. Generalmente, se mantienen guardias mínimas para atender situaciones de emergencia. Esto incluye el abastecimiento para ambulancias, patrulleros y camiones de bomberos.
Sin embargo, para el usuario particular, la situación es diferente. La falta de personal en los surtidores puede provocar largas filas en las horas previas al paro y cierres temporales de playas de estacionamiento durante las 24 horas que dure la medida. El despacho de combustible para autos particulares dependerá exclusivamente del nivel de acatamiento de los empleados en cada surtidor.
El riesgo de los problemas de logística
Más allá de la atención en el surtidor, el mayor riesgo de desabastecimiento proviene de la logística. El paro de la CGT suele incluir al gremio de Camioneros, lo que frena el transporte de combustible desde las destilerías hasta las estaciones de servicio.
Si los camiones cisterna no circulan, las estaciones que tengan poco stock podrían quedarse sin productos (nafta o gasoil) antes de que termine la jornada de protesta. Por este motivo, es habitual ver una sobredemanda en los días previos, lo que termina agotando las reservas más rápido de lo normal.
Qué esperar en las provincias
En lugares como Tucumán, el impacto final depende de la decisión de la seccional local del gremio. Históricamente, en la provincia se busca garantizar una atención básica, aunque la recomendación general para los conductores siempre es cargar el tanque con antelación para evitar complicaciones.




