Una fuerte explosión registrada durante la madrugada de este jueves sacudió la zona de Brandsen al 800, en el partido bonaerense de San Fernando, donde un incendio de grandes proporciones afectó un depósito de la empresa Otowil, lindero a la fábrica Sabores y Fragancias. El estallido ocurrió alrededor de la 1:30 y generó una potente onda expansiva que se sintió a varias cuadras, alcanzando incluso al partido vecino de Tigre.
Producto de la explosión, una de las paredes frontales del depósito se derrumbó sobre la vía pública y se originó un foco ígneo de gran magnitud, visible desde distintos puntos de la zona. Según se informó, el fuego habría alcanzado también a vehículos estacionados en las inmediaciones.
Ante la gravedad del siniestro, cerca de 30 dotaciones de bomberos provenientes de San Fernando, Tigre, San Isidro, Don Torcuato y Escobar trabajaron intensamente para controlar las llamas, que comprometieron principalmente instalaciones donde se almacenaban productos químicos. El jefe de Bomberos de San Fernando, Gustavo Calveiro, confirmó que al momento de la explosión no había personal trabajando en el lugar y que fueron los propios vecinos quienes alertaron a los servicios de emergencia.
Como medida preventiva, las autoridades dispusieron el corte del suministro eléctrico en al menos 15 manzanas a la redonda, dejando sin servicio a numerosos vecinos del área afectada. Además, patrulleros y ambulancias se hicieron presentes de inmediato en la zona, aunque hasta el momento no se registraron personas heridas de gravedad. No obstante, se mantiene la alerta por la posible inhalación de humo.
El depósito siniestrado se encuentra junto a la planta de Sabores y Fragancias, dedicada a la fabricación de esencias para alimentos y productos de cuidado personal. Si bien se reportaron daños materiales en esta empresa, el fuego no habría avanzado sobre sus instalaciones principales.
La onda expansiva provocó importantes daños en viviendas cercanas: se registraron roturas de vidrios, desprendimiento de techos y caída de objetos, incluso en casas ubicadas a más de cinco cuadras del epicentro. En algunos casos, elementos encendidos lanzados por la explosión generaron focos secundarios en propiedades particulares, que debieron ser controlados por los bomberos.
Sebastián, uno de los vecinos afectados, relató el momento de la explosión: “Estábamos acostados y escuchamos como si lloviera fuerte. Cuando salimos a mirar, no había agua, pero empezamos a sentir el ruido del fuego y vimos el foco ígneo detrás de la fábrica”. Además, señaló que cayeron restos encendidos sobre el techo de su vivienda y que, con ayuda de otros vecinos, logró apagar un principio de incendio.
En medio de la conmoción, los residentes destacaron el rápido accionar de los bomberos. “Desde que llegaron armaron un grupo de trabajo y el accionar fue impecable”, afirmó el vecino, quien también expresó el temor generalizado ante la posibilidad de una explosión en la red de gas.
El episodio mantiene a San Fernando en estado de alerta mientras continúan las tareas para sofocar los últimos focos activos y garantizar la seguridad en la zona. Las causas de la explosión son materia de investigación.




