Un operativo policial en Yerba Buena terminó con la detención de tres personas y el secuestro de un kilo de flores de marihuana. Entre los arrestados se encontraba un policía en actividad, hijo del subsecretario de Servicios Penitenciarios, Miguel Gómez.
El procedimiento se realizó en avenida Aconquija al 1900, donde los agentes interceptaron un vehículo sospechoso. Al revisar el interior, encontraron dos paquetes con marihuana valuados en $9 millones. El policía portaba su arma reglamentaria y chapa identificatoria al momento de ser demorado.
La Justicia Federal ordenó la incomunicación de los detenidos y abrió una investigación para determinar el origen del cannabis. El efectivo prestaba servicio en la ex Brigada de Investigaciones como personal transitorio.
Tras conocerse la identidad del detenido, Miguel Gómez presentó su renuncia, que fue aceptada por el gobernador Osvaldo Jaldo. Gómez había ocupado cargos clave en Seguridad y en Institutos Penales. El caso generó fuerte repercusión en el ámbito político y judicial.