El mapa vial del centro del país se prepara para un cambio estructural con la finalización de la Autopista Nacional 19, una obra clave que conectará de manera directa a Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos. Tras años de demoras y reclamos del sector productivo, el proyecto avanza con un horizonte definido: febrero de 2027.
La decisión de completar los tramos inconclusos fue asumida por el Gobierno de Córdoba, que optó por financiar la obra con recursos propios ante la falta de inversión nacional. Actualmente, los trabajos están en plena ejecución y generan más de 500 puestos de trabajo directos.
Una obra estratégica para la región
La Autopista 19 forma parte de un corredor bioceánico fundamental para el Mercosur, al vincular el Atlántico con el Pacífico y potenciar el transporte de cargas y el turismo regional. Además, responde a una necesidad urgente: reducir la alta siniestralidad de la actual traza, que soporta un tránsito superior a los tres millones de vehículos al año.
El presidente de Caminos de las Sierras, Julio Bañuelos, confirmó que la finalización total está prevista para febrero de 2027. No obstante, adelantó que se habilitarán tramos parciales a medida que concluyan las obras.

Detalles técnicos y estándares internacionales
A diferencia de una autovía convencional, la nueva autopista tendrá características que elevan los estándares de seguridad y circulación:
- Velocidad máxima: hasta 130 km/h (frente a los 110 km/h de una autovía).
- Intersecciones: todos los cruces y distribuidores serán a distinto nivel, eliminando giros a la izquierda y puntos de conflicto.
- Tramo Arroyito – Santiago Temple: 29,4 kilómetros con una inversión de 67.760 millones de pesos, que incluye dos puentes de 150 metros sobre el río Segundo.
- Tramos San Francisco – Cañada Jeanmaire: ya adjudicados para completar la conexión hacia el límite con Santa Fe.
Infraestructura con enfoque ambiental
El proyecto también incorpora criterios de sostenibilidad inéditos en obras viales de esta magnitud. Se implementa un plan de descarbonización que contempla el uso de biocombustibles en maquinaria, asfaltos modificados con materiales reciclados (PET y RAC) y la medición de la huella de carbono por kilómetro construido.
Además, está prevista una forestación masiva con especies autóctonas provenientes de viveros provinciales para mitigar el impacto ambiental del corredor.
Una vez finalizada, la autopista conectará de manera eficiente la ciudad de Córdoba con Santo Tomé (Santa Fe) y, a través del túnel subfluvial, con Paraná (Entre Ríos), consolidando un eje productivo estratégico para el corazón del país.




