El Senado de la Nación dará inicio a su agenda legislativa del año con un debate central para la gestión de Javier Milei: el tratamiento del proyecto de Modernización Laboral. La sesión fue convocada para el miércoles 11 de febrero a las 11 de la mañana y tendrá un temario exclusivo dedicado a la reforma.
La convocatoria fue formalizada por la presidenta de la Cámara alta, Victoria Villarruel, y cuenta con el acompañamiento de 44 senadores, un respaldo numérico que fortalece la estrategia del oficialismo de avanzar con la iniciativa en el recinto.
Desde el Gobierno aseguran que el número alcanza para aprobar el proyecto. “Si no tuviéramos los votos, no llamaríamos a sesión”, sostuvo la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, quien evitó anticipar si habrá modificaciones durante el debate parlamentario.
Una sesión extensa y sin otros proyectos de peso
La decisión de concentrar la agenda únicamente en la reforma laboral no pasó desapercibida. En el temario no figuran otros proyectos relevantes, como la Ley de Glaciares, lo que generó cuestionamientos en algunos sectores de la oposición.
Sin embargo, desde el oficialismo argumentan que el debate será largo y complejo, y que demandará varias horas de discusión. Aun así, no se descarta que en la reunión de Labor Parlamentaria, previa a la sesión, puedan sumarse otros temas si existe consenso entre los bloques.
Unión por la Patria impulsa un dictamen alternativo
En el bloque de Unión por la Patria reconocen que no cuentan con los votos necesarios para frenar el proyecto, pero trabajan en una propuesta alternativa que plantea una mirada diferente sobre el mundo del trabajo.
Entre los puntos centrales de ese dictamen se incluyen la ampliación de las licencias por paternidad, la reducción progresiva de la jornada laboral semanal, la creación de un sistema de indemnizaciones financiado por el Banco Nación y una regulación específica para los trabajadores de plataformas digitales.
La CGT define su postura y analiza una movilización
Mientras el Congreso se encamina al debate, el movimiento sindical también toma posición. La CGT, atravesada por tensiones internas, busca expresar su rechazo a la reforma sin romper totalmente el diálogo con el Ejecutivo.
El Consejo Directivo de la central obrera se reunirá este viernes a las 11 para definir los próximos pasos. Por ahora, descartan un paro general de 24 horas, pero evalúan convocar a una movilización al Congreso el mismo día de la sesión.
En paralelo, la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte presiona con la posibilidad de un paro de 12 horas, con el objetivo de facilitar la participación de los trabajadores en una eventual protesta.
Con un escenario político ajustado y una fuerte expectativa social, el debate por la reforma laboral promete convertirse en uno de los primeros grandes test de fuerzas del año en el Congreso.




