El juez de Garantías Fernando Pinos Guevara, quien estuvo a cargo de la investigación del triple femicidio de Florencio Varela, denunció haber sido víctima de dos hechos delictivos que, según afirmó, están directamente vinculados con su intervención en esa causa judicial. El magistrado sostuvo que se trata de maniobras de amedrentamiento dirigidas a él y a su familia.
El episodio más reciente ocurrió en plena Nochebuena, en la vivienda a la que el juez se mudó recientemente. Según relató, al regresar con su familia tras pasar las fiestas en una casa de fin de semana, descubrieron que delincuentes habían ingresado al domicilio y revolvieron todas las habitaciones. Sin embargo, llamativamente, solo se llevaron una consola de videojuegos perteneciente a uno de sus hijos, dejando en el lugar otros objetos de mayor valor.
“Dieron vuelta absolutamente todo y solamente se llevaron una consola. Claramente no venían a buscar eso, sino que tiene otra connotación”, expresó Pinos Guevara en diálogo con A24.
El magistrado también reveló que este no fue el primer hecho de gravedad. El 2 de noviembre pasado, mientras ingresaba con su familia al garaje de su casa, fueron interceptados por un vehículo del que descendieron cinco personas, tres de ellas armadas con pistolas calibre 9 milímetros. Según describió, los delincuentes los amenazaron de manera extrema: “Le pusieron una pistola a mi hijo en la cabeza, otra a mí y otra a mi esposa. Nos robaron los teléfonos y se llevaron la camioneta”.
“Estamos vivos de casualidad”, afirmó el juez, quien señaló que hasta ahora no había hecho público ese ataque por razones de seguridad.
Pinos Guevara sostuvo que ambos episodios tienen una relación directa con el expediente del triple crimen de Florencio Varela y con las investigaciones que llevó adelante. “Claramente esto tiene vinculación con ese expediente y la idea es tratar de amenazarme, de tratar de que yo baje los brazos”, manifestó.
En ese sentido, explicó que en su última resolución —en la que se declaró incompetente para continuar con la causa— dejó asentado cómo operan las bandas criminales y de narcotráfico en el conurbano bonaerense. “En ese expediente dejé mi vida”, expresó.
El juez también advirtió que no cuenta con custodia personal ni con el respaldo institucional necesario para enfrentar este tipo de situaciones. “Estoy exponiendo la vida de mi familia directamente. Tenemos que buscar una solución inmediata porque vamos a terminar mal”, señaló, y no descartó incluso la posibilidad de abandonar el país ante la gravedad de las amenazas.
Las denuncias ya se encuentran en manos de la Justicia, mientras crece la preocupación por la seguridad de magistrados que investigan causas vinculadas al crimen organizado.




