El Gobierno de Tucumán ejecutó durante 2025 un presupuesto récord en políticas sociales, con una inversión total de $130.400 millones destinada principalmente a garantizar la seguridad alimentaria de los sectores más vulnerables. La cifra representa un incremento del 109,7% respecto de 2024 y permitió alcanzar a más de 400.000 personas en toda la provincia.
Así lo indica el informe oficial del Ministerio de Desarrollo Social, que detalla el alcance de los programas alimentarios, las transferencias directas y el fortalecimiento de los dispositivos comunitarios desplegados en todo el territorio provincial.
Prioridad: la alimentación como política de Estado
El ministro de Desarrollo Social, Federico Masso, explicó que la estrategia del Gobierno estuvo orientada a sostener el acceso a los alimentos en un contexto de fuerte deterioro social y económico.
“No estamos hablando de gasto social, sino de una inversión estratégica en el capital humano de la provincia”, afirmó.
Entre enero y diciembre, la Dirección de Políticas Alimentarias ejecutó $130.400 millones, frente a los cerca de $64.000 millones invertidos en 2024. Solo en el primer semestre del año pasado ya se había utilizado el 82,5% del presupuesto de todo el período anterior, lo que refleja una fuerte aceleración del esfuerzo fiscal.
Comedores escolares: el eje del sistema
El principal destino de los fondos fue el Programa de Comedores Escolares, considerado el pilar de la política social provincial. Durante 2025, el sistema cubrió a 271.133 alumnos en 1.078 establecimientos educativos.
Dentro de ese universo, 651 escuelas brindaron almuerzo diario a 107.519 estudiantes. La inversión total en este programa alcanzó los $80.980 millones, financiados en un 91% con recursos provinciales.
“Garantizar el desayuno, el almuerzo y la merienda es una condición básica para que los chicos estén en la escuela y puedan aprender. Sin nutrición adecuada no hay educabilidad posible”, sostuvo Masso.
Nutrición y prevención
El informe también destaca la incorporación del alimento probiótico Yogurito, desarrollado junto al CERELA–CONICET. Durante el ciclo lectivo, 195.643 estudiantes recibieron este producto, con una inversión específica de $3.789 millones.
“Invertir en prevención también es aliviar la presión sobre el sistema de salud”, remarcó el funcionario.
Dispositivos comunitarios
En el plano territorial, funcionaron 25 Centros de Cuidado y Nutrición Infantil (CCNI) y 33 organizaciones comunitarias, que asistieron a 15.425 personas entre niños, adolescentes y adultos mayores. Para estos dispositivos se destinaron $5.148 millones.
Además, el programa de Cocinas Comunitarias alcanzó a 1.750 familias (11.058 personas) a través de 109 espacios distribuidos en zonas de alta vulnerabilidad, con una inversión de $1.579 millones. Por primera vez, el financiamiento incluyó partidas para alimentos frescos como carnes, frutas, verduras y lácteos.
“Pasamos de entregar solo alimentos secos a garantizar raciones con valor nutricional real”, destacó Masso.
Transferencias directas y tarjetas
Uno de los cambios estructurales de la gestión fue la ampliación de las transferencias monetarias. El Programa para Personas con Celiaquía llegó a 1.244 titulares y demandó $980 millones. El monto mensual por beneficiario subió de $22.000 en 2024 a $75.000 en 2025, lo que implicó una mejora real del poder de compra.
En paralelo, la Tarjeta Alimentaria Independencia, lanzada en febrero de 2025, alcanzó a 109.399 personas. El beneficio pasó de $20.000 a $50.000 mensuales y la inversión acumulada fue de $41.768 millones.
“Esta tarjeta devuelve dignidad, autonomía y transparencia; elimina intermediarios y pone la decisión de consumo en manos de las familias”, explicó el ministro.
Balance de gestión
El informe final señala que, además de duplicar la inversión, la Provincia amplió la cobertura de los dispositivos comunitarios en un 3,79% y el padrón de personas con celiaquía en un 4,36%, consolidando un modelo de gestión basado en la trazabilidad de los fondos y la articulación con Educación, Salud, municipios y organismos científicos.
“Con estos números, Tucumán se posiciona como la provincia con mayor inversión social relativa en políticas alimentarias, tanto por el volumen de recursos como por el alcance territorial y la calidad de las prestaciones”, concluyó Masso.




